Luego de varias semanas sin colectivos, las empresas Uruguay Bus y Bajo Uruguay restablecieron el servicio desde este lunes. Un subsidio municipal no resolvió el problema de fondo, pero permitió el regreso de la actividad.
El transporte urbano de pasajeros retomó su funcionamiento este lunes en Concepción del Uruguay, tras varias semanas de paralización producto de un conflicto salarial que dejó sin servicio a los usuarios de la localidad. La medida fue confirmada luego de que las empresas concesionarias Uruguay Bus y Bajo Uruguay abonaran de manera parcial los haberes adeudados a los trabajadores.
La información fue ratificada por Martín Péssaro, uno de los choferes afectados y vocero del reclamo, quien explicó que el pago se concretó gracias a fondos provenientes del subsidio municipal aprobado recientemente por el Concejo Deliberante. La decisión permitió destrabar el paro y avanzar hacia una normalización provisoria del servicio, publicó La Calle.
El conflicto se había iniciado ante la falta de pago de parte de los salarios de noviembre, la totalidad de diciembre y el aguinaldo, situación que afectó a 15 choferes. Frente a la imposibilidad de sostener sus gastos básicos, los trabajadores resolvieron interrumpir la prestación, dejando a La Histórica sin transporte urbano durante varias semanas.

Durante ese período, los choferes realizaron distintas manifestaciones públicas en el Centro Cívico y en Plaza Ramírez, donde expusieron la incertidumbre laboral y la preocupación por la continuidad de sus fuentes de trabajo. En paralelo, numerosos usuarios se vieron perjudicados por la falta de colectivos y la ausencia de alternativas de movilidad.
El rol del Municipio
En el marco del conflicto, el intendente José Eduardo Lauritto mantuvo reuniones con los trabajadores y los empresarios, acompañado por el secretario de Gobierno, Oscar Noir. Desde el Ejecutivo municipal se expresó respaldo a los choferes y se detallaron las gestiones realizadas para enfrentar la crisis del sistema de transporte urbano.
Noir explicó que el subsidio municipal autorizado por ordenanza constituye un auxilio puntual, pero advirtió que no resulta suficiente para garantizar la sostenibilidad del servicio en el tiempo. En ese sentido, Lauritto señaló que el nivel de corte de boletos en la ciudad no alcanza para cubrir los costos operativos sin el acompañamiento de otros niveles del Estado.
La situación se vio agravada por la eliminación de los subsidios nacionales y la posterior interrupción del aporte provincial, lo que profundizó el desequilibrio económico de las empresas concesionarias.
Un regreso provisorio
Si bien el pago parcial permitió el regreso de los colectivos a las calles, el conflicto no quedó cerrado. Empresarios, trabajadores y autoridades municipales continuarán manteniendo reuniones con el objetivo de encontrar una solución de fondo que garantice la continuidad del servicio.
Entre las alternativas en análisis se mencionó la necesidad de incrementar el uso del transporte urbano por parte de los vecinos y de gestionar una asistencia provincial que complemente el esfuerzo municipal. A esto se suma un escenario complejo en torno al proceso de licitación del servicio, luego de que el primer llamado quedara desierto y se evalúe una nueva convocatoria.
Mientras se define el futuro del sistema, desde este lunes los colectivos volverán a circular, llevando alivio tanto a los usuarios como a los choferes, aunque con la certeza de que el debate estructural del transporte urbano aún permanece abierto.
El boleto tiene un costo de 1400 pesos. Y la frecuencia utilizada por las empresas Bajo Uruguay y Uruguay Buses es la correspondiente a la temporada estival, con la circulación de menos unidades y cada una hora entre coche y coche.
La calle – Elonce















