domingo 5 julio 2026

Las deudas de los argentinos: la mora alcanzó un récord y crece la preocupación por el crédito

Las deudas de los argentinos registraron un fuerte deterioro, con un aumento de la morosidad que alcanzó los niveles más altos de las últimas dos décadas. Mientras los bancos privados restringen el otorgamiento de préstamos, las entidades públicas impulsan programas de refinanciación.

Las deudas de los argentinos atraviesan uno de los momentos más críticos de las últimas dos décadas. El incremento de la morosidad en préstamos personales y comerciales encendió las alarmas del sistema financiero, al tiempo que millones de familias perdieron acceso al crédito y las entidades endurecieron las condiciones para otorgar nuevos financiamientos.

El último informe de la Central de Deudores del Banco Central mostró que la irregularidad en el cumplimiento de los préstamos familiares aumentó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, el nivel más elevado de los últimos veinte años. En el segmento empresarial, la mora pasó del 3,3% al 3,5%, mientras que la irregularidad del total de créditos al sector privado llegó al 7,7%.

Estos indicadores reflejan un deterioro sostenido de la capacidad de pago tanto de hogares como de empresas, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la retracción del consumo y una recuperación económica que aún no logra trasladarse plenamente al bolsillo de la población.

Casi siete millones de personas quedaron fuera del sistema crediticio

El impacto más visible de esta situación es la exclusión financiera. Más del 27% de quienes tomaron un préstamo dejaron de ser sujetos de crédito, lo que representa cerca de siete millones de argentinos que actualmente no pueden acceder a nuevas líneas de financiamiento ni refinanciar sus obligaciones por los canales tradicionales.

La situación golpea especialmente a los jóvenes. Según los datos oficiales, el 40% de los menores de 35 años que poseen créditos activos registra al menos una obligación en mora. Entre quienes tienen entre 18 y 25 años, la morosidad alcanza el 42,8%, mientras que en la franja de 26 a 35 años llega al 39,3%.

Aunque los porcentajes disminuyen con la edad, el problema continúa siendo significativo: el 31% de las personas de entre 36 y 45 años presenta atrasos, mientras que el indicador se ubica en 23,5% entre quienes tienen entre 46 y 55 años.

Las entidades no bancarias también muestran un fuerte deterioro

El fenómeno no se limita al sistema bancario. En las entidades financieras no bancarias, que concentran aproximadamente el 17% del financiamiento destinado a las familias, la mora alcanzó el 32,2% durante mayo.

Hace apenas un año y medio ese indicador era inferior al 10%, lo que evidencia la rapidez con la que se deterioró la capacidad de pago de los hogares. El crecimiento de este segmento también refleja que muchas familias recurrieron a alternativas de financiamiento más costosas para sostener el consumo cotidiano.

La expansión de la mora en este mercado confirma que el problema trasciende al sistema bancario tradicional y afecta prácticamente a todo el entramado crediticio argentino.

 

Bancos privados endurecen el acceso a los préstamos

Frente al aumento del riesgo, los bancos privados comenzaron a restringir el otorgamiento de créditos. Las entidades endurecieron los requisitos para aprobar préstamos personales, evitaron actualizar límites de tarjetas de crédito y priorizaron el fortalecimiento de sus balances antes que expandir el financiamiento.

 

La estrategia busca reducir la exposición frente a una cartera cada vez más deteriorada y preservar liquidez mientras persista la incertidumbre económica. La prioridad pasó a ser «limpiar» los balances antes que aumentar el volumen de préstamos.

 

Los bancos públicos impulsan programas de refinanciación

En contraste con la banca privada, las entidades públicas optaron por sostener el crédito y ofrecer herramientas para que los clientes puedan regularizar sus deudas. El caso más destacado es el del Banco Provincia, que lanzó el programa «Ponete al día», destinado a refinanciar obligaciones vencidas hasta el 31 de mayo.

El esquema contempla tasas diferenciadas según el nivel de atraso y la situación económica del cliente. Para quienes registran mora temprana de hasta 90 días y perciben haberes en la entidad, la tasa anual es del 50%, aunque baja al 39% para quienes cobran menos de cuatro salarios mínimos.

En los casos de mora avanzada, el interés desciende al 31% anual, mientras que también existe una línea específica para refinanciar deudas de tarjetas de crédito en hasta 60 cuotas con una tasa del 41% anual.

 

Más de 66.000 acuerdos para recuperar deudas

Según datos oficiales del Banco Provincia, durante los primeros cinco meses del año se concretaron más de 66.000 acuerdos de regularización.

Las operaciones involucraron aproximadamente 234.000 millones de pesos, cifra que representa un incremento del 157% respecto del mismo período del año pasado.

Los programas están orientados principalmente a sectores vulnerables y buscan evitar que el deterioro financiero derive en una exclusión permanente del sistema crediticio.

 

El endeudamiento preocupa cada vez más a las familias

La creciente carga financiera también quedó reflejada en una encuesta de la consultora Zentrix. El estudio reveló que el 53% de los votantes oficialistas considera que el peso de las deudas personales constituye actualmente su principal preocupación económica.

Entre los votantes opositores predominan la incertidumbre económica y la pérdida del poder adquisitivo, mientras que la posibilidad de ahorrar aparece prácticamente anulada. En cambio, entre quienes apoyan al oficialismo, el 18,5% asegura que todavía logra generar algún nivel de ahorro, aunque dos de cada tres reconocen que sus ingresos siguen sin superar el ritmo de la inflación.

 

Provincias implementan planes de desendeudamiento

Diversas jurisdicciones comenzaron a lanzar programas propios para aliviar la situación financiera de las familias. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó un sistema de refinanciación para préstamos personales y tarjetas de crédito con tasas máximas del 35% y plazos mínimos de 24 cuotas, destinado a hogares con ingresos inferiores a diez salarios mínimos.

En tanto, Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Misiones desarrollaron mecanismos similares, mientras que la provincia de Buenos Aires mantiene vigente el programa del Banco Provincia con plazos de hasta 72 meses y condiciones diferenciadas según el nivel de mora, publicó Infobae.

 

El Gobierno apuesta a la desaceleración de la inflación

En paralelo, el Congreso analiza distintos proyectos destinados a facilitar el desendeudamiento familiar, una problemática que comenzó a ocupar un lugar central en la agenda económica y política.

Desde el Gobierno nacional sostienen que la recuperación del crédito dependerá principalmente de la estabilidad macroeconómica. El portavoz presidencial, Adrián Ravier, afirmó que la baja sostenida de la inflación permitirá reducir las tasas de interés, recuperar el financiamiento y reactivar tanto el consumo como la inversión.

El último índice de inflación, que se ubicó en 2,1%, alimentó las expectativas oficiales de una continuidad en la desaceleración de los precios. Sin embargo, la caída real del 5,6% en la recaudación tributaria nacional evidencia que la recuperación económica todavía enfrenta importantes desafíos y mantiene abiertas las tensiones fiscales entre la Nación, las provincias y los municipios.

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