Esto ha provocado una búsqueda más intensa de alternativas naturales efectivas.
Los aditivos fitogénicos para alimentos (PFA), que también se llaman fitobióticos o fitoquímicos, han surgido como candidatos prometedores debido a sus beneficios promotores del crecimiento, antimicrobianos e inmunomoduladores.
Comúnmente administrados a través del alimento, agua o in ovo , los PFA incluyen aceites esenciales, taninos y curcumina.
¿Cuáles son los más estudiados?
+ Aceites esenciales
Ricos en terpenoides, con efectos antimicrobianos y antiinflamatorios, y potencial impacto positivo en el desempeño productivo.
+ Taninos
Compuestos polifenólicos (condensados, hidrolizables o florotaninos) que apoyan la salud intestinal y ayudan a controlar patógenos.
+ Curcumina
Extraída de la cúrcuma, con reconocida acción antioxidante e inmunomoduladora.
+ Ácidos orgánicos y sus sales
Con amplia trayectoria en nutrición avícola, mejoran el rendimiento al modular el pH intestinal e inhibir bacterias patógenas.
+ Esta revisión fue desarrollada por el equipo de investigación integrado por Teresa M. Hoffmann, Dante J. Bueno, Juan D. Latorre y Guillermo Téllez-Isaías, quienes analizan en profundidad los mecanismos de acción, la eficacia, las limitaciones y las estrategias de optimización de estos compuestos como alternativas viables a los antibióticos promotores de crecimiento. El desafío es hacerlo con base científica, viabilidad productiva y coherencia con las demandas de una producción avícola más responsable.
















