Las autoridades confirmaron un fallecimiento por leptospirosis en Victoria y mantienen en vigilancia otros dos casos en estudio, mientras recomiendan medidas preventivas a la comunidad.
En las últimas horas, se confirmó un fallecimiento por leptospirosis en Victoria, lo que generó preocupación en la comunidad y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias locales. La víctima, un vecino mayor de edad, había sido derivada al hospital y su estado se complicó, según informaron fuentes oficiales. Además, se encuentran en estudio otros dos posibles casos de la enfermedad en la ciudad, lo que refuerza la vigilancia epidemiológica.
El doctor César Santos, director del Hospital Salaberry de Victoria, precisó: “Un paciente derivado falleció; hasta el viernes no estaba cerrado lo epidemiológico, pero podría tratarse de leptospirosis”. Este fallecimiento se suma a la alerta por la posible aparición de un caso de dengue en la ciudad, lo que aumenta la preocupación entre los vecinos y autoridades sanitarias.
La leptospirosis es una enfermedad zoonótica que se transmite principalmente por el contacto con orina o excrementos de roedores infectados. Su aparición suele incrementarse en temporada de lluvias e inundaciones, cuando el agua estancada facilita la transmisión. Los primeros síntomas son similares a los de una gripe: fiebre, dolores musculares, escalofríos y malestar general, lo que dificulta una detección temprana sin asistencia médica.
Medidas preventivas ante la leptospirosis
El Ministerio de Salud de Entre Ríos difundió en los últimos días una serie de recomendaciones para prevenir contagios tanto de leptospirosis como de hantavirus, principalmente en zonas urbanas y rurales. Las autoridades insistieron en la limpieza de espacios habitables, ventilación adecuada de ambientes cerrados y extremar precauciones durante trabajos rurales, desmalezado o tras inundaciones.
Entre las medidas sugeridas se destacan el uso de guantes al manipular tierra o agua estancada, evitar el contacto directo con roedores y sus excrementos, y la correcta disposición de residuos domiciliarios. Estas acciones son fundamentales para disminuir el riesgo de transmisión y proteger a la población de brotes que puedan derivar en casos graves o incluso mortales.
















