Los entornos escolares saludables fue el tema abordado este lunes durante una jornada realizada en la Universidad de Concepción del Uruguay. Con auspicio de UCU, la actividad fue organizada por la Federación Argentina de Graduados en Nutrición, la Asociación Entrerriana de Nutricionistas, la Asociación de Licenciados en Nutrición de Concepción del Uruguay y la Asociación Concordiense de Licenciados en Nutrición. Estas instituciones integran la Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad en Niños, Niñas y Adolescentes.

El intendente José Lauritto participó de la apertura de esta actividad junto al decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Ricardo Masramón; el viceintendente Martín Oliva; el secretario de Salud, Sergio Bertelotti; la Lic. Andrea Graciano, expositora uruguayense que preside la Federación Argentina; y demás autoridades organizadoras.

Luego de la exposición seguida por más de un centenar de profesionales y estudiantes, en su mayoría de nutrición, el intendente Lauritto junto a Martín Oliva y Sergio Bertelotti dialogaron con la expositora sobre los alcances y resultados del abordaje realizado todos los años en las escuelas a niños de 6 años para la entrega de la Libreta de Salud en Concepción del Uruguay. En esos casi mil controles anuales, se viene detectando el aumento de la mala nutrición y su consecuente sobrepeso en cada vez más chicos, lo que orientó el desarrollo de políticas públicas vinculadas a la concientización sobre la alimentación sana.

 

Un problema grave

La Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad en Niños, Niñas y Adolescentes es una red de organizaciones de la sociedad civil creada en noviembre del año 2017 gracias a la iniciativa de FIC Argentina y UNICEF Argentina. Está conformada por 30 organizaciones de todo el país y su objetivo principal es promover políticas públicas que mejoren el entorno alimentario y, de esta manera, contribuir a la prevención de la obesidad en niños, niñas y adolescentes.

Puntualmente, sobre la prevención de obesidad en niños y adolescentes, el año pasado publicó un documento con recomendaciones para promover políticas escolares que prevengan la obesidad infantil en Argentina. Allí se detalla que “El exceso de peso en niños, niñas y adolescentes (NNyA) es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI a nivel mundial. Afecta progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano”. En la Argentina, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar realizada en 2012, se registró un crecimiento del exceso de peso respecto a 2007, pasando de 24,5% a 28,6%.

 

La obesidad y sus consecuencias

La obesidad infanto-juvenil tiene consecuencias físicas y psicológicas para la salud, siendo un factor predictivo de la obesidad en adultez. Puede causar la manifestación temprana de enfermedades cardiovasculares y diabetes, contribuir a la depresión y la estigmatización. Uno de sus principales determinantes es la exposición a un entorno obesogénico, con respuestas inadecuadas, tales como los comportamientos alimentarios de tipo adictivo que se van acentuando.