Empresas del sector de línea blanca advierten que el ingreso masivo de importaciones, podría provocar una reducción del 10% del empleo en los próximos meses. La caída del consumo y los costos locales agravan el panorama.
El sector de fabricación de electrodomésticos de “línea blanca” atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Fabricantes de heladeras, lavarropas, cocinas, secarropas, aires acondicionados y estufas advierten que “si nada cambia” se perdería el 10% de los puestos laborales, un impacto que podría sentirse entre lo que resta del año y el primer semestre de 2026.
La estimación surge de compañías y cámaras que representan un mercado que emplea cerca de 15.000 trabajadores y mueve alrededor de US$ 5.500 millones anuales.
El cierre de la planta de Whirlpool, que dejó sin empleo a más de 200 trabajadores tras detener la producción de lavarropas, es señalado como el caso más visible de una tendencia que afecta a numerosas firmas.

El creciente ingreso de productos importados —sobre todo de origen chino— modificó de manera estructural la competencia, empujando a muchas compañías hacia procesos de reconversión que incluyen ajustes de personal, cierres parciales de líneas productivas o directamente el abandono de la actividad industrial.
“Hoy prácticamente no hay empresas que no estén pensando en cómo rearmarse porque está claro que la situación cambió”, analizaron desde una de las compañías del sector. Según indicaron, es difícil imaginar un camino que no incluya recortes: “Algunas firmas podrán estirar la situación o ajustar en tandas, pero parece complejo evitar decisiones como las de Whirlpool”.

Despidos, suspensiones y mudanzas productivas
Entre los factores críticos, las empresas destacan el “costo argentino”, que genera brechas de hasta 40% en el precio de una heladera nacional respecto de una importada. En este marco, Peabody inició una reestructuración que implicó la desvinculación de 15 empleados sobre un plantel de 250. Si bien la parte industrial aún no fue afectada, la caída de ventas y el avance de las importaciones mantienen un escenario incierto. La firma, sin embargo, hoy tiene un colchón: entre el 70% y el 80% de sus productos provienen del exterior, principalmente de China.
Otras empresas también transitan momentos de tensión. Electrolux, por ejemplo, prorrogó hasta fin de año su esquema de suspensiones rotativas para 400 empleados, en un intento por sostener los puestos ante la baja del consumo. Actualmente, la compañía opera al 50% de su capacidad, mientras aguarda señales de recuperación que aún no se observan.

En la misma línea, la mexicana Mabe trasladó su producción desde Río Segundo hacia la localidad cordobesa de Luque. El cambio derivó en que unos 50 trabajadores —sobre 160— se desvincularan por decisión propia o a través de acuerdos. En los próximos días, la empresa retomará negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para definir el futuro de los puestos restantes.
Consumo en alza, pero por la vía importada
Un informe de Nielsen IQ muestra un fenómeno contradictorio: mientras la industria nacional se achica, el consumo de lavarropas registra un crecimiento acumulado del 72% entre enero y octubre, con un aumento interanual del 32% en octubre. Este incremento, sin embargo, responde casi exclusivamente a la fuerte importación de electrodomésticos.

El estudio señala que el precio promedio de un lavarropas en octubre fue 20,4% menor que en el mismo mes de 2024, lo que mejoró el poder adquisitivo del salario en este rubro y estimuló las compras mediante promociones bancarias y financiamiento. El problema, advierten en el sector, es que esa demanda se está cubriendo mayoritariamente con productos importados.
Una advertencia que enciende alarmas
Con plantas trabajando por debajo de su capacidad, costos crecientes y una competencia externa cada vez más agresiva, las empresas anticipan un escenario que podría profundizarse en los próximos meses. Si la tendencia no se revierte, las proyecciones marcan que la pérdida de empleo rondaría el 10% del total del sector, afectando a miles de trabajadores en un mercado históricamente estratégico para la industria nacional.
Elonce – Clarín



















