El Tribunal Oral Criminal en lo Federal de Paraná dictó sentencia contra tres acusados, tras un extenso proceso judicial que reveló la existencia de una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes. La investigación tuvo su origen en la condena previa del camionero Gastón Siandra, quien en 2024 fue hallado culpable de trasladar 1.857 kilos de marihuana desde Misiones hacia Buenos Aires. La pericia telefónica de Gendarmería Nacional permitió identificar al resto de la estructura delictiva.
El mayor condenado en esta nueva instancia fue Jorge Dario Fernández Orué, considerado el líder del grupo, sentenciado a 7 años y 6 meses de prisión efectiva, además del pago de una millonaria multa. Según el fiscal José Candioti, «Fernández Orué no era un simple participante en el transporte de estupefacientes, sino el dueño del negocio. Indicaba qué ruta tomar, supervisaba el traslado y mantenía contacto directo con los destinatarios en Buenos Aires».
La fiscalía logró demostrar que Orué coordinó el tráfico de dos toneladas de marihuana, un cargamento valuado en más de 4.652.000 dólares, que tenía el potencial de generar más de 16 millones de dosis umbrales en el mercado ilegal. «El daño que esta cantidad de droga hubiera provocado en la población es inconmensurable», enfatizó Candioti.
También fue condenado Juan Antonio Lugo, quien recibió 3 años y 6 meses de prisión efectiva. Según el fiscal Juan Sebastián Podhainy, Lugo fue clave para la logística del traslado, encargándose de obtener documentación falsa y utilizar 10 toneladas de mandarinas como camuflaje. «Facilitó el movimiento del camión con las dos toneladas de marihuana, permitiendo su tránsito sin levantar sospechas».
El tercer condenado, Diego Espíndola, optó por un juicio abreviado, en el que reconoció su participación en el esquema delictivo. Purgará una pena de cinco años de prisión domiciliaría porque tiene sus padres enfermos. El hombre era el acompañante de Siandra en el camión detenido en la ruta 14 en cercanía de Concordia.
El impacto en la salud pública y la lucha contra el narcotráfico
El fiscal Candioti destacó que este fallo marca un precedente en la provincia de Entre Ríos, dado que el cargamento incautado está entre los tres más grandes descubiertos en rutas de la región. «No solo buscamos castigar a los responsables, sino también enviar un mensaje claro sobre la gravedad de estos delitos y el daño que causan a la sociedad», señaló el fiscal Candioti.
El caso no solo marca un golpe contra el narcotráfico, sino que revela el riesgo inconmensurable para la salud pública que implica el comercio de estas sustancias. La pericia oficial determinó que la marihuana decomisada tenía el potencial de generar más de 16 millones de dosis umbrales.
«Como operadores judiciales, no podemos abstraernos del daño que hubiera causado en la población si este cargamento llegaba a destino», enfatizó el fiscal Candioti en su alegato final.
«Este tipo de estructuras criminales no operan de manera aislada. La condena de los responsables busca no solo hacer justicia, sino también enviar un mensaje claro sobre la lucha contra el narcotráfico», señaló.
Las defensas anunciaron que irán en casación, la fiscalía se mostró conforme con las penas impuestas y con el trabajo realizado por el juzgado Federal de Concordia.
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