Así lo indica un informe elaborado por Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) para el mes de abril. De esta manera, los cortes porcinos se posicionan en el mercado interno, a pesar de la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.

Un informe publicado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) da cuenta de que los cortes de cerdo aumentaron sus precios por debajo de los índices de inflación. Además, lo hicieron en menor proporción que los incrementos que registraron las demás carnes que forman parte de la mesa de los argentinos, lo cual permite seguir posicionando al sector en el mercado interno.

Los precios promedio de la carne vacuna durante el cuarto mes de este año se ubicaron un 69,3% por encima de los valores de abril de 2018. Por su parte, los precios del pollo se incrementaron en el mismo período un 112,8% interanual. Mientras tanto, el cerdo sólo aumentó 49,9%, si se compara abril de 2019 con abril del año pasado.

De esta manera, a pesar del arrastre de valores que históricamente significan la carne vacuna, primordialmente, y en menor medida la aviar, los cortes porcinos se mostraron contenidos. Incluso, están por debajo del proceso inflacionario, ya que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la inflación interanual en abril fue del 54,5%.

Los datos relevados corresponden al informe mensual de precios de la carne vacuna que elabora el Ipcva. Si bien son muestras de venta al público de Capital Federal y Gran Buenos Aires, son representativas de la tendencia que se dio a nivel nacional, donde las distintas provincias relevaron comportamientos prácticamente similares.

Con esta información, el estudio incluso analiza otro aspecto. En los últimos doce meses, la carne vacuna tuvo un precio relativo significativamente inferior, (-26,6%), al registrado un año atrás frente a la carne aviar: en abril de 2018 podían adquirirse 3,39 kilogramos de pollo fresco entero con un kilogramo de asado y en el último mes de abril la capacidad de compra del corte asado (carne vacuna) en términos de carne aviar se redujo a 2,49 kilogramos. Sin embargo, frente al corte de carne porcina -pechito de cerdo-, el asado mostró un precio relativo moderadamente superior, (+4,2%), y el poder de compra de la carne vacuna se incrementó de 1,18 a 1,23 kilogramos de carne de cerdo comparando los meses de abril de 2018 y 2019.