La inflación de abril habría perforado el 3% según distintas consultoras privadas. Proyectaron un IPC de entre 2,4% y 2,8%, aunque advirtieron por subas reguladas en mayo y el impacto del transporte y las prepagas.
La inflación de abril volvió a ubicarse en el centro del debate económico luego de que distintas consultoras privadas coincidieran en proyectar un Índice de Precios al Consumidor (IPC) por debajo del 3%.
Tras el 3,4% registrado en marzo por el INDEC, las estimaciones anticiparon una desaceleración para el cuarto mes del año y renovaron las expectativas del Gobierno nacional de retomar el sendero descendente de los precios.
El dato oficial será difundido el próximo 14 de mayo, pero los relevamientos privados señalaron que el IPC de abril se habría ubicado entre 2,4% y 2,8%, impulsado principalmente por una moderación en el precio de los alimentos y una menor presión cambiaria.

La aceleración inflacionaria de marzo había generado preocupación dentro del oficialismo. Desde el Gobierno atribuyeron aquella suba a factores externos vinculados con el conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre el petróleo y los combustibles.
En ese contexto, el presidente Javier Milei pidió “paciencia” y defendió el rumbo económico, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, habló de un “shock” transitorio derivado de la guerra.
Consultoras anticiparon una desaceleración
Uno de los informes más seguidos fue el de EcoGo, que estimó una inflación mensual del 2,5%. Según el relevamiento, la desaceleración fue de 0,9 puntos porcentuales respecto de marzo y mostró una menor presión en alimentos y bebidas.
Desde la consultora señalaron que los alimentos aumentaron 2,1%, aunque remarcaron que la canasta básica continúa siendo “el principal foco de atención” debido a su peso dentro del consumo de los hogares. También explicaron que persistieron componentes estacionales que limitaron una baja más marcada del índice.

El rubro indumentaria fue uno de los que más aumentó en abril, con un alza cercana al 4%, impulsada por el cambio de temporada y la llegada de las nuevas colecciones. Las frutas también tuvieron incrementos relevantes dentro de los productos estacionales.
Alimentos y combustibles marcaron la tendencia
El informe de LCG mostró que la inflación de alimentos durante la última semana de abril fue de 1,3%, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó 1,7%.
Por su parte, el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibria, también proyectó una inflación del 2,5% para abril. En la misma línea, desde Libertad y Progreso estimaron un IPC del 2,4%.

La consultora vinculó la desaceleración con el agotamiento del efecto devaluación y el menor impacto del aumento internacional del petróleo sobre los combustibles. Según señalaron, la moderación en alimentos y bebidas y en indumentaria ayudó a reducir la presión sobre el índice general.
Otro de los factores que contribuyó a estabilizar los precios fue la decisión de las petroleras de evitar nuevos incrementos en los combustibles durante abril, pese a la tensión internacional por el valor del crudo.
Transporte y servicios presionarán en mayo
Más allá de la desaceleración de abril, distintas consultoras advirtieron que mayo podría mostrar nuevas tensiones inflacionarias por los aumentos regulados anunciados por el Gobierno.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las tarifas del transporte público ya registraron subas del 11,16% en la provincia de Buenos Aires y del 5,4% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A eso se sumarán incrementos en agua, medicina prepaga y alquileres.

Las empresas de salud privada aplicarán ajustes de entre 3% y 3,9%, mientras que los alquileres tendrán actualizaciones superiores al 32% interanual para quienes continúan bajo contratos regidos por la ley anterior, publicó NA.
Desde EcoGo indicaron que la inflación todavía enfrenta “rigideces estructurales” derivadas de los aumentos regulados y del transporte, lo que podría dificultar una desaceleración más rápida en el corto plazo.
El Gobierno apuesta a que la inflación empiece con “1”
Pese a los aumentos previstos para mayo, en el Gobierno nacional mantienen expectativas positivas respecto del proceso de desinflación. Desde Libertad y Progreso señalaron que la política monetaria restrictiva y la estabilidad cambiaria podrían permitir que la inflación mensual “comience con uno” en los próximos meses.

No obstante, los analistas advirtieron que persisten riesgos vinculados a la evolución del conflicto en Medio Oriente y al precio internacional del petróleo, especialmente ante un eventual fin del congelamiento de combustibles impulsado por YPF.
El director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, consideró que el valor internacional del petróleo “no debería tener un gran impacto” sobre la inflación de abril y sostuvo que, si se mantiene estable, tampoco generaría fuertes presiones durante mayo.
Mientras tanto, el ministro Caputo ratificó el optimismo oficial y sostuvo que el mercado de pesos “se está equilibrando” debido a la ausencia de déficit fiscal, la menor emisión monetaria y una recomposición de la demanda de dinero.

















