Los sectores pasivos de Entre Ríos se encuentran en estado de alerta ante las modificaciones que planea el Ejecutivo provincial. Claudia Vallori detalló a Elonce cómo el cambio en la movilidad podría profundizar el ajuste sobre jubilados y pensionados.
En una entrevista con Elonce, Claudia Vallori, vocal de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, expresó la profunda preocupación que atraviesa el sector ante el avance del proyecto de reforma previsional. Según la funcionaria y representante de los pasivos, los ejes conocidos hasta el momento sugieren que el peso del déficit previsional recaerá directamente sobre las jubilaciones.
“Estamos en vigilia junto a los centros de jubilados de la Federación. Nos preocupa el anuncio de los vectores que definirán la reforma previsional», afirmó Vallori.

La principal inquietud radica en la modificación del sistema de movilidad, que actualmente permite que el haber del jubilado acompañe los aumentos salariales del trabajador activo (el sistema del 82% móvil). Vallori señaló que el desenganche de este esquema para pasar a un índice basado en variables económicas, similar al que utiliza ANSES a nivel nacional, resultará perjudicial.
Vallori recordó que la Ley 8732 siempre contempló el auxilio estatal ante la imposibilidad de mantener una relación directa y equilibrada entre activos y pasivos. En ese sentido, fue tajante sobre el rol que pretenden asignarle a los beneficiarios en este nuevo escenario económico. » Después de haber trabajado toda una vida, encontrarnos con que el sistema se sostendrá sobre el ajuste a los jubilados como uno de los ejes de la reforma, nos parece un golpe a nuestra dignidad«, expresó.
El riesgo del «achatamiento» de los haberes
La preocupación no es solo conceptual, sino que impacta directamente en la proyección del poder de compra. Vallori explicó que, al aplicar índices de actualización externos, los jubilados suelen quedar rezagados frente a la inflación o la evolución de los salarios reales. «Hay que dejar en claro que el sistema previsional nunca se pudo solventar por sí solo. Hemos tenido reuniones con el presidente de la Caja. El documento que nos entregaron dice: ‘Las disposiciones contenidas en la presente propuesta no afectarán derechos adquiridos’. Si bien el 82% se va a seguir calculando sobre el bruto, nos encontramos con que la movilidad se va a desenganchar del haber del activo para empezar a estar ligada a un índice«, detalló.
La implementación de este nuevo cálculo, según Vallori, generará un efecto de «achatamiento” en las escalas salariales de la tercera edad, un fenómeno que ya se observa en otros regímenes previsionales del país. “Se va a notar muchísimo”.
Ante este panorama, desde la Federación de Jubilados han elevado una contrapropuesta. La iniciativa busca que el financiamiento no provenga del recorte, sino de la creación de un fondo de seguridad social alimentado por organismos autárquicos con superávit.
Propuestas alternativas y la vía judicial
La vocal de la Caja insistió en que el Estado debe buscar recursos en tributos progresivos antes que en el haber previsional. «Que el Estado asuma lo que tiene que asumir y empiece a pensar en los tributos progresivos. Que paguen más lo que tienen más”, aclaró la funcionaria.
“Llamamos a la reflexion a nuestros legisladores. La jubilación es un derecho social, no es una ecuación contable. No somos el sostén del ajuste”, afirmó.
El escenario a futuro es incierto, pero la posibilidad de judicializar la reforma si avanza sobre los derechos actuales es una opción. “Vamos a plantear la inconstitucionalidad. «, advirtió.
Finalmente, Vallori concluyó: “No somos la variable de ajuste. Debemos ser cuidados y protegidos”. (Elonce)
















