Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre, dos de los jóvenes que murieron en el siniestro vial provocado por Juan Ruiz Orrico en la ruta provincial 39, expresó su profundo rechazo a la propuesta de reparación económica presentada por la defensa del exfuncionario provincial y cuestionó duramente tanto al imputado como al accionar judicial.
El abogado Félix Pérez, defensor de Ruiz Orrico —extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos— ofreció el pago de una suma total y única de 150 millones de pesos como “reparación integral del daño”, a través de una carta documento enviada a las familias. La oferta llegó a pocos días del juicio oral y público que será en Concepción del Uruguay. La primera audiencia será el 18 de febrero.
El hecho ocurrió el 20 de junio de 2024, cuando Orrico, conduciendo alcoholizado un vehículo oficial, se desvió de carril y embistió de frente a cuatro jóvenes trabajadores de Basavilbaso, causando la muerte de Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años; Leandro Almada (33) y Axel Rossi (23).
Dubini apuntó contra el trasfondo de la maniobra legal. “Es un buen accionar de sus abogados defensores como estrategia, porque ante el juez van a decir que intentó compensar el daño que hizo. Pero la carta documento me parece una falta de respeto, de los abogados y de la Justicia”, afirmó la mujer en diálogo con el programa Puro Cuento (Radio Plaza 94.7).

Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre.
Con crudeza y dolor, la madre puso en palabras lo que, asegura, no puede cuantificarse: “Preguntaría cuánto vale la vida de un hijo de él. Mis hijos no tienen precio. El lunes nos hacen llegar la carta documento de este homicida que nos ofrece una suma de dinero”. El ofrecimiento fue rechazado.
En ese sentido, Dubini remarcó que, más allá de cualquier condena, nada podrá reparar la pérdida sufrida. “Lamento mucho que él, como persona, crea que con unos pesos va a arreglar el daño que hizo. Si bien a mí el hecho de que sea condenado no me va a devolver a mis hijos, mis hijos van a tener la Justicia que se merecen. Hace un año y siete meses que le vienen dando muchos privilegios”, sostuvo.
Finalmente, recordó a las víctimas y destacó el sacrificio y los sueños que quedaron truncos. “Ellos eran seres de luz. Luquita era el nene de la casa, tenía 26 años. Brian, de 31, era común que los días que no trabajaba viniera a comer a casa. Recuerdo esa noche que le dije ‘mañana hacemos unos fideos’, y me dijo que no vendría porque trabajaba. Le dije ‘¿qué vas a hacer con tanta plata?’ y me respondió ‘terminar mi casa’”, relató con emoción.
Y concluyó: “Eran gurises que debían estar en un boliche porque era feriado, pero iban a laburar. Lucas trabajaba para su hijo; Axel para terminar de pagar su auto y su casa; Leo trabajaba por sus hijos. Estos gurises solo querían progresar”.
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