La reforma prevé reemplazar el actual Programa Hogar y aplicar subsidios focalizados mediante reintegro instantáneo para garrafas. Cómo funcionará el nuevo sistema y quiénes deberán inscribirse en el RESEF. Más de 3 millones de familias no tienen gas natural.
El Gobierno definió una reestructuración profunda del esquema de subsidios al Gas Licuado de Petróleo (GLP), utilizado por entre 3 y 4 millones de familias que no acceden a la red de gas natural.
La reforma, que comenzará a implementarse en 2026, se enmarca en el nuevo reordenamiento de toda la asistencia estatal a la energía, tanto eléctrica como gasífera.
La medida se desprende de los documentos difundidos en la web oficial de la Secretaría de Energía y forma parte de la consulta pública abierta mediante la resolución 484/2025 publicada este viernes en el Boletín Oficial.
Según el planteo oficial, en un plazo máximo de seis meses se eliminará el Programa Hogar, el mecanismo actual por el que se canalizan los subsidios a la compra de garrafas.

Las autoridades consideraron que el esquema vigente “no funciona muy bien”, debido a que el monto no se actualiza de forma adecuada con la inflación y los beneficiarios no asocian la transferencia con la garrafa, sino como una prestación más dentro de las asistencias sociales.
Un mercado liberado y subsidios que cubren apenas el 8,5%
Actualmente, unas 4 millones de familias consumen garrafas durante todo el año. En los meses fríos, la demanda llega a superar los 10,7 millones de unidades. El Censo 2022 estableció que el 43,9% de la población utiliza GLP.
Desde mediados de este año, el mercado se encuentra desregulado y los precios fueron liberados, lo que redujo significativamente la incidencia del subsidio estatal. Hoy la ayuda que transfiere el Estado equivale solo al 8,5% del valor promedio de una garrafa de 10 kilos, cuyo precio, según YPF Gas, alcanzó los $20.852 en agosto de 2025.
En los despachos oficiales reconocen que, al depositarse el monto en cuentas bancarias sin control, resulta imposible determinar si el subsidio se destina efectivamente a la compra de garrafas.

Subsidios con reintegro instantáneo y control digital
El cambio más relevante será el método de acreditación. Desde 2026, la asistencia se implementará como reintegro instantáneo (cashback) a través de billeteras virtuales, como Mercado Pago, o mediante plataformas bancarias. El subsidio se aplicará únicamente cuando el usuario compre una garrafa, lo que permitirá asegurar el uso específico del beneficio y evitar desvíos.
La Secretaría de Energía mantiene reuniones con ejecutivos de billeteras digitales para acelerar la operatividad del nuevo sistema. La expectativa es que el mecanismo permita mayor trazabilidad, control y adecuación de los montos según la evolución de precios.
Nuevo registro: quiénes deberán inscribirse
Otro cambio determinante será la puesta en marcha del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (RESEF), que reemplazará al actual RASE. Para acceder al subsidio de garrafas, los hogares deberán empadronarse y cumplir con requisitos socioeconómicos actualizados.

Podrán solicitar el beneficio quienes no cuenten con gas de red y perciban ingresos inferiores a dos salarios mínimos, es decir, menos de $644.400. El registro estará disponible tanto de manera digital como de forma presencial en oficinas de ANSES de todo el país, tanto para nuevas inscripciones como para actualización de declaraciones juradas.
Cuánto cubrirá el Estado y quiénes son los principales beneficiarios
El nuevo esquema subsidiará el costo total de una garrafa por mes entre mayo y septiembre, los meses de mayor consumo, y la mitad del valor el resto del año. La mayor concentración de beneficiarios se encuentra en Buenos Aires por la dimensión de su población, pero también destacan provincias del NEA y litoral como Chaco, Santa Fe, Misiones y Corrientes, donde la cobertura de gas natural por red es significativamente menor.

Una reforma post electoral y con foco en la “focalización”
El Gobierno justificó que la implementación se realizará después de las elecciones, tras haber sido “revalidado políticamente”, y en un contexto donde los incrementos graduales de tarifas no encontraron altos niveles de resistencia social. El objetivo declarado es que la asistencia llegue “a quienes realmente la necesitan, cuando la necesitan”, en un marco donde los usuarios pagaban la energía por debajo de sus costos hacia finales de 2023.
La reforma a los subsidios de garrafas se suma a una reorganización más amplia del sistema de ayudas energéticas que continuará en 2026. (Clarín)











