Leandro Ramos partió de la ciudad de amigos el 15 de abril y el fin de semana pasado había llegado a La Pedrera, donde un desperfecto en el motor, lo habría hecho caer al mar.

Un instructor de parapente estaba realizando un vuelo de bautismo con una pasajera en La Pedrera, República Oriental del Uruguay, cuando el motor del parapente sufrió una explosión en pleno vuelo y el artefacto se precipitó al agua con sus dos ocupantes.

La pasajera fue rescatada por un surfista y, si bien se encuentra en estado de shock, según los datos preliminares, no correría peligro y fue trasladada por ASSE.

En el momento del hecho, en la rambla de La Pedrera había mucha gente avistando ballenas, por lo que el accidente fue presenciado por decenas de vecinos, quienes de inmediato llamaron al 911.

María, una de las testigos, explicó que mientras el artefacto estaba en vuelo se escuchó una explosión, “enseguida se cayó el parapente al agua y las dos personas quedaron a flote, llamamos al 911 pero al rato un surfista que estaba fuera del agua agarró la tabla y sacó a la mujer, el hombre quedó agarrado de la vela del parapente, pero después no lo vimos más”.

Por la presencia de ballenas había varias personas que estaban filmando, una de ellas fue Adriana Monzeglio, quien a través de su página Ballenas en La Pedrera, filmó el momento del accidente, que luego sirvió a Prefectura para centralizar la búsqueda.

El hombre que por estas horas es intensamente buscado por personal de Prefectura La Paloma es Leandro Ramos, un meteorólogo argentino que recorre Sudamérica en un parapente, en compañía de su perro.

Según una entrevista que le realizó días atrás, el viaje de Ramos comenzó el 15 de abril, cuando partió de la ciudad de Chajarí, en Entre Ríos y el fin de semana pasado había llegado a La Pedrera.

En cada lugar que llega piensa permanecer un tiempo, donde aprovecha para brindar vuelos de bautismo y con ello financiar su viaje.

Su aspiración es recorrer América del Sur en cuatro años. Leandro Ramos admitió que el mayor desafío es cruzar los andes volando para volver a Argentina.

El parapente en el que Ramos viajaba, tiene una autonomía de vuelo de cuatro horas, pudiendo desplazarse unos 200 kilómetros a una altura de entre 200 y 3.000 metros, y los vientos de altura hacen que pueda avanzar distancias más largas.

La Paloma Hoy – DRU