Luego de una paulatina caída, la planta cerró sus puertas el martes. El triste relato de un operario.
Walter Barbará, operario desde hace más de 30 años en la histórica granja Tres Arroyos de Concepción del Uruguay, dijo que vive “con incertidumbre y mucha tristeza” el cierre de la empresa, que afecta a 950 personas.
“Dejamos gran parte de nuestra vida ahí y jamás pensamos que íbamos a terminar de esta manera. La crisis no arrancó ahora, a fines de 2024 el gobierno decidió sacar el subsidio y la empresa se declaró en crisis y sin aviso nos descontaron el 12 por ciento del presentismo, lo sacaron todo de una. Ahí se firmó el preventivo de crisis y se hizo toda una movida para evitar lo que terminó pasando”, manifestó el obrero.
Agregó que “hace un tiempo arrancó una nueva etapa, en la cual tuvimos que acostumbrarnos a vivir de esta manera, fueron pagando en dos cuotas, después en tres, y terminamos cobrando en cinco cuotas cada 48 horas. Llegó un momento en que llegué a guardar plata porque se me vencían los impuestos. Estuvimos así más de un año, y ahora dicen que iban a empezar a pagar en 10 cuotas la quincena…ya era insostenible, íbamos a cobrar por día. Nos dijeron que trabajábamos así o no pagaban nada. Dejaron de pagar y el martes pasado cerraron la planta. Ya no sabemos qué van a hacer, el daño más grande por la incertidumbre es psicológico, no es bueno”.
Señaló también que “los empresarios dicen que cayeron las exportaciones, nosotros no tenemos mucho conocimiento. Hemos notado que bajó la producción, antes matábamos 200 mil pollos por día, y ahora hacíamos 130 mil por día. Decían que no iban a echar a nadie, pero echaron y mucha gente arregló por retiro voluntario. Ahora somos la mitad del año pasado y tampoco pueden pagar…”.
“Yo estoy cobrando en blanco 50 mil pesos, el resto es todo en negro. Los aportes son todo en negro, yo me jubilo dentro de cuatro años y no sé cuánto voy a cobrar. Nos piden un esfuerzo, pero hoy directamente no tenemos para comer”, dijo Barbará.
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