“El trabajo consistió en evaluar el potencial embriogénico de cultivares índica, como Gurí, Angiru, Puitá, Memby Pora y japónica, comparando la eficiencia en la formación de callos embriogénicos y la regeneración de plantas a partir del cultivo in vitro”, explicó Paula Faccio.
Los resultados mostraron que las variedades índicas (Puita, Memby, Angiru y Gurí) presentaron mayor eficiencia en la formación de callos embriogénicos, con valores que oscilaron entre 40 y 84 %, en comparación con las japónicas (Kira y Koshinta) que alcanzaron valores entre 10 y 40 % bajo las mismas condiciones de cultivo.
De acuerdo con Faccio, “estas diferencias fueron estadísticamente significativas y, dentro de las índicas, Gurí tuvo el mejor desempeño. Además, se logró regenerar plantas con modificaciones genéticas a partir del cultivo in vitro en todos los cultivares evaluados”.
El responsable del Mejoramiento Biotecnológico de Cereales Ezequiel Bossio afirmó que “estos resultados representan un paso clave para optimizar los protocolos de transferencia de ADN en arroz, una herramienta esencial para la incorporación de nuevas características agronómicas mediante edición génica”.
“Estos avances sientan las bases para aplicar edición génica directamente en cultivares de alto valor agronómico, con el objetivo de desarrollar variedades más productivas, resilientes y alineadas con las demandas actuales”, aseguró Bossio.
Entre los objetivos específicos propuestos por el programa de mejoramiento, se incluyen: incorporar resistencia a Pyricularia oryzae —la principal enfermedad del cultivo a nivel mundial—. “Esta mejora permitiría reducir el uso de fitosanitarios, evitar barreras paraarancelarias en mercados exigentes y obtener variedades con menor índice glucémico, en respuesta a la tendencia global hacia alimentos más saludables”, indicó.









