A pocos días de celebrarse el Día Mundial del Ambiente, el próximo 5 de junio, una decisión del Gobierno de Entre Ríos generó fuertes cuestionamientos por parte de entidades ambientalistas. La provincia autorizó la caza comercial de hasta 100.000 ejemplares de coipo o nutria (Myocastor coypus), convirtiéndose en la única jurisdicción del país que permite actualmente esta práctica con fines comerciales.
La medida fue establecida mediante la Resolución 152/26 de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización provincial, que habilita la captura de estos animales entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre en todo el territorio entrerriano, con excepción de las áreas protegidas.
La denuncia fue realizada por el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas), organización que expresó su preocupación por lo que considera un nuevo avance en la flexibilización de las políticas de protección de la fauna silvestre.
“El coipo es un simpático e inofensivo mamífero acuático cuyo rol ecológico es muy importante para los humedales”, señalaron desde la entidad, al advertir sobre las consecuencias que podría tener la extracción masiva de ejemplares en los ecosistemas donde habita la especie.
El año pasado se generó una polémica similar por idéntica decisión.
Desde Ceydas sostuvieron además que la resolución se suma a otra medida reciente que también despertó controversia: la autorización para la caza de aves autóctonas. Sobre esta última decisión, recordaron que existe una demanda judicial en trámite impulsada por sectores ambientalistas.
“La polémica resolución resulta otro avance del Gobierno de Rogelio Frigerio en la desprotección de la fauna autóctona”, manifestaron desde la organización.
Los cuestionamientos también apuntan a una supuesta contradicción entre la política ambiental y la estrategia turística de la provincia. Según remarcaron desde Ceydas, mientras el Gobierno promueve a Entre Ríos como un destino vinculado a la naturaleza y la observación de la biodiversidad, habilita al mismo tiempo actividades que implican la eliminación masiva de especies silvestres.
“La medida resulta notablemente contradictoria con la campaña de promoción turística del Gobierno provincial, donde se invita a disfrutar de la tranquilidad y naturaleza de Entre Ríos”, señalaron.
La decisión adquiere una particular sensibilidad por su proximidad con el Día Mundial del Ambiente, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para promover la conservación de la biodiversidad y la protección de los ecosistemas. En ese contexto, organizaciones ecologistas consideran que la autorización para la caza comercial de 100.000 nutrias envía una señal contraria a los principios de preservación ambiental que la efeméride busca fortalecer.










