El problema es que tampoco a mediano plazo son halagüeñas las noticias: el pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) muestra una proyección hasta abril que mantendrá la tónica vista hasta ahora en el verano, de lluvias escasas y temperaturas por encima de lo normal.
De acuerdo con el SMN, en el trimestre febrero-marzo-abril se prevé mayor probabilidad de ocurrencia de precipitación:
(SN) Superior a la normal en la región del NOA
(N) Normal en la región del Litoral, Formosa, Chaco, este de Salta, región de Cuyo y sur de Patagonia.
(N-IN) Normal o Inferior a la Normal en Buenos Aires, La Pampa y el centro y norte de Patagonia.
Es decir, por ejemplo, que gran parte del centro bonaerense que ya sufre sequía tras haberse visto impactado por las inundaciones, estaría en zona de lluvias por debajo de lo normal.
Por otro lado, el SMN detalla que se prevé mayor probabilidad de ocurrencia de temperatura media:
(SN) Superior a la normal sobre la región del Litoral, provincias del norte y noroeste del país, región de Cuyo, Córdoba y Santa Fe.
(N-SN) Normal o superior a la normal sobre el norte de Buenos Aires, La Pampa y oeste de Patagonia.
(N) Normal sobre el sur de Buenos Aires y hacia el este y sur de Patagonia









