Una rápida secuencia que comenzó con un robo domiciliario derivó en un operativo cerrojo por parte del Comando Radioeléctrico, el secuestro de drogas con intervención de la División Toxicología y la posterior recuperación de parte del botín que había sido descartado en la vía pública.
Según se confirmó a Génesis24, el procedimiento se inició alrededor de las 16:00 horas de este sábado, cuando los uniformados acudieron a una vivienda de calle Alem. Allí, el propietario de 30 años denunció que personas desconocidas habían violentado la puerta trasera de su inmueble en horas de la tarde para sustraerle una garrafa azul de 10 kilos, una consola de juegos, tres joysticks y un teléfono celular Moto E13.
Tras revisar las filmaciones de sus cámaras de seguridad privadas, se recorre la zona y se divisó en la intersección de calles Cochabamba y Defensa Sur a un grupo de personas, reconociendo a dos de ellas por poseer vestimentas de idénticas características a las observadas en los videos.
Es asi que móviles del Comando Radioeléctrico cercaron el lugar e interceptaron a los sospechosos, tratándose de una mujer de 33 años, un joven de 27 años y dos menores de 17 años..
Al ser consultado el Fiscal Auxiliar en turno, Dr. Juan Pablo Gile, dispuso que las personas no quedaran detenidas en flagrancia debido a que ya no tenían en su poder los elementos robados. No obstante, las autoridades policiales procedieron a su traslado a la Sección Antecedentes Personales para su correcta identificación legal.
Durante el palpado preventivo de seguridad realizado antes del traslado, los efectivos descubrieron que el joven de 27 años ocultaba dentro de su riñonera tres envoltorios plásticos (conocidos coloquialmente como «bochitas»). Ante la presunción de una infracción a la Ley de Estupefacientes, se dio intervención formal a la Fiscal Dra. María Occhi y al personal especializado de la División Toxicología. Los reactivos químicos y el pesaje confirmaron la presencia de 1,2 gramos de cocaína y 6 gramos de marihuana, sustancias que fueron formalmente secuestradas.

En la continuidad de los rastrillajes por las inmediaciones, una dotación del móvil 519 logró localizar la garrafa azul de 10 kg robada, la cual los delincuentes habían ocultado dentro de una alcantarilla en la esquina de Ingeniero Pereyra y Cochabamba. El elemento fue restituido en el lugar a su legítimo dueño.
Todos los identificados quedaron supeditados a las causas judiciales en curso.









