El IFE en su primera instancia alcanzó a 8,3 millones de beneficiarios que vieron reducidos sus ingresos durante la cuarentena.

El gobierno confirmó que durante junio se pagará la segunda ronda del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), con el objetivo de asistir a los sectores más vulnerables que vieron afectados sus ingresos por el impacto de la pandemia del coronavirus.

El anuncio fue formulado por la directora ejecutiva de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Fernanda Raverta, durante una conferencia de prensa realizada en la Casa Rosada.

Según explicó la funcionaria, el cronograma de pago se pondrá en marcha el próximo 8 de junio mediante el pago a aquellos receptores de la Asignación Universal por Hijo (AUH), que recibirán ambos beneficios en forma conjunta.

Posteriormente, se estableció que cobrarán quienes tienen puedan informar una Clave Bancaria Uniforme (CBU) para poder recibir el pago en una cuenta bancaria. Y luego, se comenzará a pagar los $10.000 a aquellos beneficiarios no bancarizados.

“Los que no tienen tengan la posibilidad de cobrar a través del banco, además de recibir los $10.000 podrán recibir un CBU, para que no solo estén incluidos ante la emergencia sino que también queden bancarizados y reciban inclusión en todos los sentidos”, señaló Raverta.

“Nuestra intención es llegar al 100% de los beneficiarios con los $10.000 y con una cuenta bancaria”, añadió.

La funcionaria señaló que la Anses busca armar “un cronograma inteligente, más ágil, que se extiende en el tiempo porque 9 millones de personas no pueden salir todos juntos a cobrar”.

Raverta afirmó que el proceso de pago de esta segunda cuota se extenderá a lo largo de 4 a 5 semanas, en contraposición al primero que se inició a comienzos de abril y aún no finalizó.

La funcionaria anticipó que quienes cobraron el bono de $10.000 en su primera emisión no necesitarán anotarse otra vez para cobrar el refuerzo, que el universo de beneficiarios sería el mismo que ya accedió a la primera ronda. “No hay que inscribirse, el que cobró, va a volver a cobrar”, señaló.

A lo largo del anuncio, Raverta hizo especial foco en que el cronograma debía brindar seguridad sanitaria a quienes fueran a cobrar, en clara referencia -aunque sin mencionarlo- a lo ocurrido el pasado 3 de abril, el “viernes negro”. Ese día, en plena cuarentena, las sucursales bancarias recibieron aglomeraciones de público que aspiraban a retirar el dinero de su jubilación y del IFE. Desde distintos sectores, se culpó a la Anses, entonces presidida por Alejandro Vanoli, de la superposición de pagos.

“Nuestra misión es que no se agolpe gente en la calle”, dijo Raverta. » Vamos a armar un cronograma inteligente», repitió, que no genere “riesgos en materia sanitaria”.

Según un informe de los Ministerios de Economía, Desarrollo Productivo y Trabajo, el pago del IFE evitó que en el último tiempo entre 2,7 y 4,5 millones de personas cayeran en la pobreza y la indigencia en la Argentina.

El IFE, que en su primera instancia alcanzó a 8,3 millones de beneficiarios que vieron reducidos sus ingresos durante la cuarentena, “es una de las medidas de transferencias más grandes llevadas a cabo en el marco de la pandemia que ayudó a evitar que se amplíen las brechas de desigualdad que existen en el país”, según explicó el ministerio de Economía en un reciente informe.