Imagen ilustrativa.

Equivocó el lugar de un choque en el que murió un ciclista y dictó una indemnización basada en reglas aplicables si el hombre estuviera vivo. «Los damnificados y las víctimas merecemos que nos respeten», dijo la hija del fallecido.

Un juez entrerriano dictó un fallo mediante el cual ordenó que se pague una indemnización a un hombre fallecido en un accidente de tránsito. Además, ubicó el choque fatal en un lugar donde no ocurrió.

Carlos Ramón Saldivia falleció el 21 de septiembre de 2017, a las 12:50 en la intersección de calles Francisco Ramírez y 12 de Octubre, de Rosario del Tala. El mismo iba en bicicleta cuando fue colisionado por una motocicleta. Como consecuencia del siniestro, el hombre falleció.

El siniestro demandó la intervención del juez Octavio Valentín Vergara quien se desempeña en la ciudad mencionada. Según los allegados a la víctima, el magistrado «dictó sentencia sin leer el expediente», por cuanto ubicó el accidente en lugar en el cual no se produjo. Además, indicaron a Elonce que al momento de establecer la indemnización, el juez aplicó las reglas que están previstas para las compensaciones en caso de discapacidad.

En ese marco, consideraron que para Vergara «fue más importante que el ciclista no llevaba casco, a que el motociclista fuera a alta velocidad, que tuviera amplio campo de visibilidad, que no respetara el reductor de velocidad y que ni siquiera tuviera carnet de conducir».

 

El dolor de la hija

En tal sentido, la hija del hombre fallecido, consideró que esta historia resulta «increíble», supo Elonce TV.

Tras señalar que «mataron a mi padre en un accidente de tránsito que me dejó sin papá cuando tenía toma mi vida para disfrutarlo», ahondó en su aseveración de que Vergara no leyó el expediente.

Rocío Saldivia argumentó que el magistrado «ubicó el accidente en una supuesta Avenida y no en las que realmente sucedió. Se equivocó de calles».

Además, expresó que el juez «no se decide si mi papá está vivo o murió. Pareciera que está vivo porque dictó una indemnización basada en reglas que serían aplicables si estuviera vida, pero está muerto».

La joven señaló que «es importante saber el lugar exacto donde sucedió» la tragedia porque «significaría que el juez leyó las pericias mecánicas de los especialistas. Como no las leyó, no sabe que donde sucedió el accidente no hay avenidas».

«Cómo una sentencia podría ser justa en estas condiciones», se preguntó Saldivia, quien manifestó que «es muy triste que además de perder a mi padre deba soportar el desamparo que produce caer en una Justicia así».

Y continuó: «Los damnificados y las víctimas merecemos que nos respeten. Leí detenidamente su sentencia. Como dato parece que menor, el juez tampoco puso en su fallo ninguna mención en relación a que quien atropelló a papá nunca tuvo carné de conducir. ¿No le importa darnos siquiera el ejemplo de que no es lo mismo cumplir con las normas que no cumplirlas? ¿Cuál es el ejemplo que nos dan?».

Rocío dijo que ante esta situación espera que «la Cámara de segunda instancia corrija lo sucedido». Mientras alertó a la gente que «le puede tocar este juez y si no nos ayudamos, seguirán haciendo cualquier cosa. Los jueces serios y a los que les importa ser justos no merecen cargar con la imagen que generan este tipo de hechos».

Y para cerrar, reflexionó: «Querido papá, espero que en la próxima instancia al menos lean la pericia, sepan las calles donde te mataron, lean el expediente y sepan que estás muerto antes de dar sentencia». (Elonce)