Lo afirmó el Servicio Meteorológico, que añadió que avanzará por el Litoral y llegará hasta Buenos Aires. Presión mundial sobre Bolsonaro.

El humo de los incendios en el Amazonas (Brasil), y también en Paraguay y en Bolivia, comenzó a afectar la visibilidad en provincias del norte y el oeste de Argentina, llegó éste viernes al norte de Santa Fe y por estas horas avanzaría en Entre Ríos, el resto del Litoral argentino y la provincia de Buenos Aires. Así lo informó el Servicio Meteorológico Nacional. “Ya hay presencia de humo que llega desde los distintos incendios que hay en Amazonas, Bolivia y Paraguay, en Formosa, Jujuy, Corrientes, Catamarca, La Rioja y el norte de Santa Fe”, detalló ayer a la tarde a la agencia Télam la meteoróloga Cindy Fernández.

La experta explicó también que “el viento norte traerá ese humo al centro del país, por lo que podría disminuir la visibilidad en Buenos Aires, proceso que se va a agudizar durante este fin de semana y la semana que viene”.

La Amazonia concentra el 52,5% de los incendios de 2019 en Brasil, con más de 71.000 focos ígneos, lo que generó una ola de repudio mundial, que creció por la declaración del presidente Jair Bolsonaro minimizando el peligro ambiental.

 

Bolsonaro

Mientras la presión internacional para que contenga la cantidad récord de incendios en el Amazonas se cierne sobre el presidente Jair Bolsonaro, el mandatario firmó un decreto para autorizar el envío de tropas del Ejército para ayudar a combatir los focos. Según el decreto, que entrará en vigor hoy y hasta el 24 de septiembre, los militares deberán participar en “acciones preventivas y represivas contra los delitos ambientales” y actuar en coordinación con las agencias de seguridad pública locales.

Bolsonaro había descrito previamente las protecciones del bosque tropical como un obstáculo para el desarrollo económico, y discutió con detractores que señalaron que la Amazonia produce grandes cantidades de oxígeno y es considerada crucial en los esfuerzos para contener el calentamiento global.

Un periodista de The Associated Press que viajó a la región amazónica ayer vio muchas zonas ya deforestadas que se habían quemado. Se podían ver árboles quemados alrededor de Porto Velho, la capital del Estado Rondonia, fronterizo con Bolivia. En algunos casos, las zonas quemadas eran adyacentes a ranchos ganaderos y de otro tipo que estaban intactos, lo que indica que los incendios fueron parte de un plan de roza y quema.

El Instituto Nacional para la Investigación Espacial (INPE), la agencia federal que monitorea la deforestación y los incendios en Brasil, brindó indicadores de que la deforestación se aceleró sensiblemente este año. El INPE reportó que entre enero y agosto fueron deforestados 9.250 kilómetros cuadrados (900.000 hectáreas), superando el total del área deforestada en todo 2018 que había sido de 7.537 kilómetros cuadrados (750.000 hectáreas).

Especialistas en medio ambiente dicen que es normal el aumento de los focos de incendio durante la estación seca en la Amazonia, entre julio y noviembre; sin embargo, han alertado sobre la magnitud de los focos de este año. El avance del fuego puso en alerta a líderes y organizaciones de todo el mundo que reclaman que el gobierno brasileño tome cartas en el asunto.

 

Bolivia y Paraguay

El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió ayer que se realice una reunión de los cancilleres miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) para debatir “profundamente” cómo enfrentar los incendios y preservar la Amazonía.

“Pido de manera de emergencia, de urgencia, convocar una reunión de cancilleres a debatir profundamente no solamente (cómo) enfrentar la coyuntura, sino prepararnos en el futuro, cómo vamos a cuidar nuestra Amazonía, nuestra biodiversidad”, expresó Morales en un acto en Cochabamba.

La OTCA es un foro de cooperación sobre temas sociales y medioambientales en torno de la cuenca del Amazonas conformado por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

Una batería de incendios puso en alerta máxima a Bolivia y Paraguay. Desde que se iniciaron hace casi 10 días, los incendios han afectado 774.000 las hectáreas en la región oriental de Bolivia y a 1.817 familias. En el país vecino ardieron casi 37.000 hectáreas de bosques nativos del Chaco, una zona al oeste donde viven grupos del pueblo indígena ayoreo en aislamiento voluntario. Los fuegos han movilizado a las autoridades.

La Amazonia es el bosque tropical más grande del mundo y tiene un papel vital en la regulación de la temperatura del planeta.

 

Trump llamó a Bolsonaro y le ofreció ayuda

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo ayer que habló con Jair Bolsonaro y le ofreció ayuda para frenar los incendios en el Amazonas. “Acabo de hablar con el presidente de Brasil Jair Bolsonaro (…) Le he dicho que si Estados Unidos puede ayudar con los incendios en el Amazonas, estamos listos para ayudar”, indicó a través de Twitter.

El mandatario estadounidense aprovechó para afirmar que las perspectivas comerciales entre ambos países y su relación son “muy fuertes”, “más fuertes que nunca”.

Ya son varios países los que han ofrecido ayuda al gobierno brasileño para mitigar los fuegos del Amazonas, entre ellos Chile, Argentina y Venezuela, así como la Unión Europea. La crisis formará parte de la agenda de la cumbre del G-7 el fin de semana en Biarritz

UNO