El director principal de Cuerpo Penitenciario, Alejandro Mondragón, describió la vida y las condiciones de habitabilidad de la Unidad Penal N°9 “El Potrero” de Gualeguaychú donde serían trasladados el exgobernador Sergio Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exfuncionario Pedro Báez. Vaticinó que la huelga de hambre “se solucionará rápido”.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Mondragón confirmó que los internos de la cárcel de Gualeguaychú “no retiraron ayer el almuerzo y la cena, pero es algo solucionable”. “Ellos a veces tienen la temática de presentar ciertas quejas por la alimentación o por algunas desconformidades, pero hoy se ha corroborado que la alimentación es buena. Es un solo módulo que está supuestamente en huelga de 633 internos que hay en la Unidad Penal y el resto no está en huelga; entonces a veces los internos con este sistema de iniciar huelgas de hambre y demás buscan canalizar otros problemas o conseguir otros beneficios”, aseveró.
En tal sentido, mencionó que hasta hace tres años fue director de la Unidad Penal de Concepción del Uruguay y afirmó que “la alimentación en todas las Unidades Penales siempre ha sido buena, y es la misma en toda la provincia”. Detalló que “comen fideos con estofado; milanesas de pollo; milanesas de carne; hamburguesas; como de noche a veces es más liviana la comida, comen pizza y para reforzar se les da una sopa de fideos. Esa es la alimentación en general, que es buena. El Servicio Penitenciario de Entre Ríos siempre se caracterizó por darle una buena alimentación a los internos”.
“Si hoy a un interno no se le da la alimentación correspondiente o algo que le corresponde, obviamente que tenemos quejas y presentaciones judiciales, o sea que nosotros tenemos varios controles para todo esto”, aclaró. Asimismo, descartó que en Gualeguaychú coman repetidamente alitas de pollo: “Yo recorro mensualmente todas las cárceles y vamos controlando todo lo que es el sistema de vehículos, de seguridad, de alimentación y demás. Y ese comentario de las alitas de pollo me había llegado, nosotros lo corroboramos y no es así. Incluso, por ejemplo, un interno que tiene problemas gastrointestinales, que está corroborado médicamente, tiene dietas especiales, que son bife con arroz y queso, por ejemplo. La atención es completa en cuanto a la alimentación en el Servicio Penitenciario”.
Por otra parte, también descartó que la huelga tenga que ver con el inminente traslado del exgobernador Sergio Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exfuncionario Pedro Báez: “Les pueden llegar comentarios de que puede haber un traslado respecto a estos internos, pero no hay nada confirmado hasta ahora. Están los pedidos planteados, nosotros tenemos que hacer un nuevo planteo cuando tenga la causa la doctora (jueza de Ejecución de Penas, Cecilia) Bértora, porque la intención nuestra también es que los internos vayan a Gualeguaychú, porque es el lugar indicado para tenerlos a ellos. Hoy en la UP1 nosotros no podemos garantizar, tenemos la estructura en cuanto a tenerlos en un lugar donde medianamente puedan estar tranquilos, porque hay muchos internos, son 1.070 internos en la Unidad Penal 1”.
Sobre otros reclamos, Mondragón comentó que “siempre en la Unidad Penal 9 tienen esa temática, por lo general se da cerca de los fines de año, ya viene pasando todos los años, donde inician huelgas. Y a veces hay reclamos para acondicionar ciertos espacios, por temas de visita, o porque quieren conseguir más tiempo de recreo. Es una forma de llamar la atención a veces, y no creo que sea un problema puntual realmente la comida ahora, así que el director ya estaba trabajando en esto y creo que hoy ya se va a solucionar, es un problema que se soluciona rápido”.
Sobre la exigencia de seguridad que requiere la detención de un exgobernador, afirmó: “Esto está analizado desde el principio. Cuando lo tuvimos anteriormente detenido, teníamos un espacio, pusimos una guardia especial, que era la guardia que teníamos acá en Dirección General. Si bien sabemos que son presos que tienen que cumplir la condena, como Servicio Penitenciario tenemos que evaluar cada caso y dar la seguridad correspondiente, porque nosotros estamos a cargo de la custodia, la guarda y la resocialización del interno. Y no todos los internos son iguales; todos son iguales ante la ley, pero los internos dentro del servicio penitenciario los abordamos distinto. Los internos de causas de abuso están separados de las causas de robo u homicidio. Y en casos de fuerzas de seguridad están separados de la población común, y este caso también es un caso especial, entonces nosotros evaluamos todo ese tipo de inconvenientes que pueden llegar a surgir y por eso es que hemos hecho tanto hincapié en el traslado a Gualeguaychú desde un principio y no en la Unidad Penal 1. Nosotros para garantizar la seguridad y estar tranquilos consideramos que el mejor lugar que hemos decidido como Servicio Penitenciario es la Unidad Penal 9”.
Consultado por las características de la Unidad Penal, describió que “los pabellones no tienen calefacción central, y depende de cada interno que tienen autorizado tener estufas y ventiladores en verano. Obviamente el Servicio Penitenciario les provee mantas, casi todos los años se les dan mantas polares y, en caso de que quieran ingresar una estufa están autorizados a tener una estufa por celda”.
Especificó que el sector especial donde quedaría alojado Urribarri “tiene 17 habitaciones, de las cuales 14 están ocupadas con condenados por diferentes delitos, pero la mayoría de los 14 son por causas de abusos y son personas mayores que tienen algunos problemitas médicos, ya dado por los años y demás. Ese pabellón lo creamos en un sector que no se estaba usando, que era el hospital modular, antiguamente otorgado en la época de la pandemia, y como estaba en desuso se creó este pabellón para darle una condición distinta de habitaciones para esta gente mayor de 60 años que tienen problemas de salud. Algunos no tienen problemas de salud, sino que ya son mayores de edad y por eso están separados, un poco más tranquilos y más observados, más cerca de lo que es la atención médica”.
Cada habitación tiene cámara externa e interna porque el hospital modular ya está conformado así, con todas las habitaciones que tienen cámara individual, pero no tienen baño individual, sino que el pabellón tiene dos baños colectivos disponibles para todas las habitaciones. El lugar tiene un pasillo con todas las habitaciones y una parte donde hay un comedor que tiene la salida externa al patio. A las 19 horas el patio se cierra y la apertura es a las 7. Sí queda abierto el pabellón interno, lo que son las celdas conformadas por el pasillo y la cocina. El módulo en sí, no quedan encerrados en la celda, tienen puertas individuales, pero sin cerrojo y sin candado. Es un pabellón donde van a tener que convivir con los otros internos, no van a estar separados”.
Agregó que “hay pabellones donde tienen televisiones colectivas en el comedor y algunos tienen televisión en la celda. Para todos es lo mismo. Como tienen DirecTV controlamos que los televisores no sean Smart TV para que no puedan tener acceso a Internet y en cuanto al servicio de DirecTV es controlado también para que no bajen datos móviles ni puedan tener conexión externa con Internet”.
Respecto del ingreso de visitas, explicó que “en Paraná como hay 1070 internos, la gran mayoría es de Paraná entonces tienen horarios y días más marcados. En la Unidad Penal 9 al estar tan alejados y la mayoría de los internos ser oriundos de otras ciudades tienen un sistema de visita un poco más abierto en cuanto a los días especialmente. Se coordina un poco más”. Acotó que “tienen un salón de visita que está ni bien se ingresa a la Unidad Penal y hay un salón general que es donde tienen visitas todos los internos del Penal, entonces se divide por días; la división es por pabellones por la gran cantidad de internos, pero no hay un gran cúmulo de visitas porque obviamente es más difícil para que los familiares puedan llegar a la Unidad Penal 9. También se tiene en cuenta el tiempo de visitas, que en general pueden ser dos, tres o cuatro horas, pero si hay personas que vienen de mucha distancia, a veces están desde la mañana y se le da para que pueda almorzar con el interno y hasta horas de la tarde, cuatro o cinco horas de visita. En eso no hay inconvenientes, y se toma en cuenta el esfuerzo también que hace la familia para ir a visitarlo, entonces no se es tan estricto en cuanto al horario”.
Apuntó que la visita “no puede ingresar con celular y lo pueden dejar en los box de la requisa; tampoco alimentos crudos, por lo general carne y demás, no se deja entrar; la comida tiene que ser cocida; y obviamente todo lo que es medicación, si el interno tiene algún tipo de enfermedad y les traen alguna medicación extra, obviamente, es controlada por el servicio médico y si está autorizado y es correcto, se le entrega al interno o desde Sanidad se le brinda también los remedios”.
También dijo que “tenemos casos que hay internos que estudian y usan computadoras, no la tienen en el pabellón, pero tienen horarios y lugar para poder utilizarla; hay muchos internos que estudian en distintas Unidades Penales y han tenido acceso a notebook, pero únicamente para rendir o para realizar trabajos prácticos y demás; no sería un caso especial para ellos. Si está justificado el pedido, para qué fin la utilizarían, pueden tener una notebook, pero le sacamos la conexión de internet. Eso se puede lograr, hoy no sería inconveniente, tal vez no en el pabellón, pero sí que tengan ciertos horarios y cierto lugar para poder utilizarla”.
En otro orden, indicó que “la cancha para hacer recreación, fútbol y otros deportes, está más al fondo por eso no se la ve desde la ruta; está más finalizando la Unidad Penal para el lado de lo que es el potrero, no al ingreso. Algunos la transforman en cancha de básquet, pero es muy poco, juegan mucho más al fútbol, y tienen elementos para hacer gimnasia. En la mayoría de las unidades hay todo lo que sea para hacer deporte, y obviamente tienen días y horarios”. Acotó que “en la UP9 tenemos la particularidad de que tenemos un equipo de rugby, donde trabajan Los Espartanos, y participan en competencias externas”.
Asimismo, confirmó que “en todas las Unidades, los sectores de la parte educativa tienen bibliotecas y estamos recibiendo continuamente donaciones de libros.
Sobre actividades específicas para personas mayores de 60 o 70 en la UP9, detalló que “en la parte educativa, lo que es primaria y secundaria tienen el acceso sin ningún problema; y después tienen cursos de todo lo que son profesiones en talleres como carpintería, herrería y otros, que están a disposición y hay gente que va a capacitar tanto de mañana como de tarde”. En el mismo sentido, sostuvo que “en relación a lo que es cultura y demás siempre están haciendo cosas los internos; siempre hay agrupaciones que solicitan autorizaciones y las puertas están abiertas de la Unidad Penal para todo lo que sea cultura y demás. No hay inconvenientes para que grupos de teatro o de otras actividades culturales ingresen a la Unidad Penal. Y también la pastoral penitenciaria trabaja muy bien en casi todas las cárceles”.
Por último, reveló que desde 2015 en que se abrió la UP9 “hubo pocos intentos de fuga, dos o tres y no más. Todos fueron recapturados en el momento porque tiene varios vallados perimetrales la Unidad Penal, más allá que está en el campo, pero tiene los puestos elevados de vigilancia más los vallados perimetrales que son muy seguros”.









