
-Arrancó en Villaguay el calendario entrerriano de exposiciones rurales y llegó el momento donde, históricamente, ustedes suben a las tribunas a marcar la cancha. ¿Este año que tienen para decir?
-Y mira, en estos momentos, y como dice el refrán, el carro empieza a andar y se van acomodando los melones. Porque están muchos de los reclamos que tienen años sobre las de tribunas ruralistas; pero tengo la sensación de que en estos tiempos hay como nuevos aires. Por un lado, se entiende la ansiedad que tenemos de querer todas las soluciones ya. Sabemos que eso es poco posible, pero bueno, hay miradas que entendemos porque se apunta en la dirección correcta.
-Imagino que refiere al tema retenciones fundamentalmente…
-Entre otros temas si. Eso ya a nivel nacional. Si bien los reclamos se dan en todo tipo de tribuna rural, escuchamos siempre con beneplácito al gobernador cuando pide por esto. Es un tema que resulta crítico y realmente en estos momentos sería magnífica su eliminación. Permitiría que ese dinero que hoy va a parar quien sabe dónde pueda estar en manos de los productores para reinvertir en un sector que necesita rehacerse. En cuanto a la ganadería entrerriana en particular, como a la argentina en general, se sufrieron años y años de malas políticas y ahora tiene su infraestructura absolutamente deshecha. Tiene que empezar, yo no digo de cero, pero casi.
-Ustedes, al momento de subirse a la tribuna, hablan de un reclamo histórico como el de los caminos.
-Estos son reclamos históricos que quedaban ahí en la crítica tribunera. No digo que esté mal, porque es nuestra responsabilidad como dirigentes poner la problemática arriba de la mesa. Yo creo que el gobierno claramente tomó nota de que la salida no va por Vialidad, y en Villaguay hubo frases en ese sentido. Por eso es que yo no hablé de comprar maquinaria para el mientras tanto: no podemos perder tiempo y ya hay que empezar a elaborar un plan que trascienda esta dirigencia actual de Farer; que trascienda las dirigencias de las otras entidades y que trascienda este gobierno. Que sea un nuevo modelo de gestionar recursos para que estos lleguen de forma eficiente; y se pueda solucionar este problema de vieja data.
-Está visto que el esquema con vialidad provincial no ha funcionado. ¿Cuál es la propuesta?
-El problema mayor creo que se da porque el Estado, si bien es algo absolutamente entendible en parte, es un sistema burocrático de control que impide que las cosas se hagan en tiempo y forma. Entonces, existen recursos, está el 100% del impuesto inmobiliario más una parte del impuesto de la transferencia de combustible, que desconozco el porcentaje, pero hablamos de cifras importantes. El tema es poder aplicarlo en el sector, en los caminos; ya que hay un proceso burocrático en el medio; que para uno que está acostumbrado a la actividad privada es inadmisible. Siempre digo que no hablo de copiar y pegar: vayamos a lugares como Córdoba o Chaco, por ejemplo, juntémonos y veamos cómo funciona. Luego vengamos para acá, veamos cómo se adapta esa mecánica a la realidad del territorio y apliquémoslo; pero que los fondos estén administrados, manejados y ejecutados por las entidades del campo, y que el Estado a través de Vialidad u otro organismo realice una auditoría, pero una vez hecho el gasto. Nosotros mismos vamos a ser los primeros en estar encima de los que terminen ejecutando las obras, para controlar que esté bien, en tiempo y forma; y al menor precio posible.
-¿Cómo se están llevando con los gobiernos Nacional y de la Provincia?
-A ver, tenemos nuestros puntos. Hay algunas cuestiones con el Gobierno Nacional donde nuestra mirada es absolutamente divergente, pero me parece que son más cuestiones de forma que de fondo. Una diferencia yace en el tema del IPCVA, donde hay una clara postura oficial de eliminarlo. Yo entiendo que nosotros podemos sentarnos en una mesa y discutir durante mucho tiempo de qué manera un instituto promotor de carne vacuna se debe financiar, y de este dinero cuánto se da a las entidades para que desarrollen acciones de promoción. Lo que me parece que está ahí a la vista es que no podemos no contar con un instituto promotor de la carne vacuna.
-¿Y en temas de sanidad animal?
-Esta modificación reciente en el plan de la vacuna aftosa ha perturbado de cierto modo lo bien que se venía manejando; y hay cuestiones que se resuelven, insisto, en las formas y no en los fondos. La aftosa, desde que tengo uso razón y durante toda una vida en el campo, era una problemática sin posible solución y se soñaba y se hablaba del día que tengamos acceso a los mercados por haber echado a la aftosa. Y un día obtuvimos acceso a mercados libres de aftosa porque el sector se puso a trabajar en eso con el acompañamiento y el paraguas del Estado; y se dio solución a una problemática que venía de arrastre. Entonces ahora, de un plumazo por una cuestión absolutamente menor, quieren desarmarlo. Me parece que no está bien pero bueno, nosotros defendemos los intereses con firmeza, con convicción y eso no quita que no dialoguemos.
-¿Un trabajo similar debería hacerse con el tema garrapatas?
-Si, quizás un poquitito más difícil porque es un tema que depende de una cuestión puertas adentro del productor. Yo no puedo darte una respuesta definitiva y concreta, porque a veces se usan elementos de persuasión o de castigo digamos; y los resultados no son buenos. De igual forma, tenemos que encontrarle la vuelta para se consolide el compromiso de la totalidad de los productores, para poder desterrar este flagelo. Estamos viendo sobre todo en este último año y a fines del año pasado, que el sur de Brasil tiene problemas con garrapatas y prácticamente ha abandonado la lucha. En el Uruguay, como estamos viendo ya sea por los medios o por reuniones que tenemos con nuestros amigos acá del otro lado del charco, están en una situación angustiante. No saben realmente para dónde arrancar y lo peor es que nadie intenta solucionar nada porque se tiran de un lado y del otro, de las entidades de los productores y del gobierno. Si realmente queremos encontrar una solución, lo primero que tenemos que hacer es ver desde el interior, desde el ombligo digamos de cada uno de los que están comprometidos en esto; sobre qué es lo que se tiene que mejorar. Es fundamental mantener y cuidar el compromiso firme sobre que a nadie le conviene tener una provincia de Entre Ríos con garrapatas; que hoy por hoy es ejemplo para la nación; y sobre todo para las zonas donde la garrapata es endémica. Luchar y no bajar los brazos para erradicarla definitivamente es lo que hacemos en Entre Ríos.
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