Los principales acusados son Andrea Fabiana Vargas y Néstor Rodríguez Sanabria, quienes están imputados por integrar una organización dedicada a la compra, transporte y comercialización de cocaína. Según la investigación, antes de viajar a Buenos Aires para adquirir importantes cantidades de estupefacientes, cambiaban grandes sumas de dinero en pesos por dólares en una cueva financiera que funcionaba en Concordia.
La investigación también expone los presuntos vínculos de la organización con otros grupos dedicados al narcotráfico en Paraná y el rol que cumplía cada uno de los integrantes dentro de la estructura.
El operativo que permitió desarticular la banda se realizó el 19 de diciembre de 2024. Ese día, las fuerzas federales intentaron interceptar la camioneta en la que se desplazaban Rodríguez Sanabria y Vargas sobre la Ruta Provincial 11, pero ambos escaparon hacia la Ruta 26 y continuaron la fuga por caminos vecinales de los departamentos Victoria y Nogoyá.
Durante la persecución, los acusados descartaron la droga que transportaban, aunque finalmente fueron detenidos tras varios kilómetros de seguimiento. De acuerdo con la causa, al momento del arresto Vargas se negó a descender del vehículo y llegó incluso a morder a una mujer policía que participaba del procedimiento.
Junto a la pareja también serán juzgadas Dana Zatti, hija de Vargas, quien fue detenida meses después al regresar al país por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tras un viaje a México, y Tamara Blanco, señalada como la encargada de comercializar al menudeo la droga que presuntamente le proveía la organización.
La conexión con Concordia
Uno de los aspectos que será analizado durante el juicio es el circuito económico que utilizaba la banda para financiar la compra de cocaína. Según la investigación, los acusados concurrían a una cueva financiera ubicada en Concordia para cambiar grandes cantidades de pesos por dólares antes de viajar a Buenos Aires.
En ese lugar se realizaron allanamientos en diciembre de 2024, donde fueron secuestrados 61.600 dólares, más de 55 millones de pesos, además de euros, guaraníes y reales.
El propietario del inmueble, Tomás Agustín Jacobi, fue investigado en la causa, aunque actualmente permanece con falta de mérito, por lo que no será juzgado en este debate. Su defensa sostiene que desconocía el origen del dinero y que únicamente realizaba operaciones de cambio de divisas.
Jacobi también aparece mencionado en otra investigación de alto impacto en Concordia: la causa por el presunto desvío de fondos públicos destinados a los comedores escolares, en la que está imputada la exdirectora departamental de Comedores, Silvina Murúa. Según esa investigación, parte del dinero también habría sido cambiado por dólares en el mismo domicilio.
El debate
El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal de Paraná, presidido por Jorge Sebastián Gallino e integrado además por las juezas Noemí Berros y Mariela Rojas.
Durante las audiencias declararán 24 testigos y el debate se extenderá entre los días 27, 28 y 29 de julio, continuando el 3 y 4 de agosto.
La acusación está a cargo de los fiscales José Ignacio Candioti y Juan Podhainy, mientras que las defensas son ejercidas por Augusto Lafferriere, en representación de Rodríguez Sanabria y Vargas, y Claudio Berón, quien asiste a Blanco y Zatti.
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