El último informe epidemiológico nacional advierte un aumento en la incidencia de casos en la provincia, que forma parte de una región considerada en brote junto a Buenos Aires y Santa Fe.
La situación del Hantavirus en Entre Ríos muestra un crecimiento sostenido en la temporada 2025-2026, según datos del Boletín Epidemiológico Nacional. El informe ubica a la provincia en su nivel más alto de incidencia de los últimos años y dentro de una región con circulación activa del virus.
En este contexto, el comportamiento del Hantavirus en la provincia no aparece de manera aislada, sino que se vincula con una tendencia más amplia en la zona centro del país. Allí, los indicadores reflejan un escenario que las autoridades sanitarias consideran técnicamente en brote.
Los registros actuales marcan un cambio respecto de temporadas anteriores y obligan a reforzar la vigilancia epidemiológica en distintos puntos del territorio entrerriano.
Más casos y mayor incidencia en la provincia
De acuerdo con el informe oficial, Entre Ríos registra cinco casos confirmados de Hantavirus en lo que va de la temporada. Este número supera los cuatro casos del período anterior y se ubica por encima de los registros más bajos de los últimos años.
La tasa de incidencia alcanza los 0,34 casos por cada 100 mil habitantes, el valor más alto desde 2019. Este indicador permite dimensionar el crecimiento de la enfermedad en relación con la población total.

Además, el informe señala que la provincia integra la zona centro junto a Buenos Aires y Santa Fe, donde “el número de casos se encuentra en brote” en el período comprendido entre julio de 2025 y febrero de 2026.
Un fallecimiento y alerta sanitaria
En cuanto a las consecuencias sanitarias, el reporte confirma un fallecimiento en la actual temporada. Este dato representa una tasa de mortalidad de 0,69 por cada millón de habitantes en la provincia.
El registro iguala el pico alcanzado en la temporada anterior, aunque se diferencia de los años previos en los que no se habían reportado muertes. Este cambio marca un punto de atención dentro del seguimiento epidemiológico.

Si bien la cantidad de casos es relativamente baja en términos absolutos, el comportamiento de la enfermedad obliga a sostener las medidas de control y prevención.
Factores de riesgo y medidas de prevención
El informe advierte que el aumento del Hantavirus está vinculado a la interacción entre las personas y ambientes donde habitan roedores silvestres. Esta relación se intensifica en contextos de cambios ambientales y expansión urbana en zonas rurales.
Entre los factores mencionados se encuentran la modificación del hábitat, el avance de urbanizaciones y el impacto del cambio climático. Estas condiciones pueden favorecer la presencia del virus en áreas habitadas.
La transmisión se produce principalmente por la inhalación de partículas contaminadas presentes en heces, orina o saliva de roedores. Por ese motivo, las autoridades recomiendan extremar precauciones en espacios rurales o cerrados que puedan haber estado expuestos.








