El auto de Nicolás Ghiraldi se despistó en la quinta vuelta y atropelló al banderillero Patricio González, quien luego falleció.

A raíz de la muerte del banderillero Patricio González, en la carrera del TC Mouras en Concepción del Uruguay, sus compañeros analizan tomar medidas de fuerza en de manda de mayores medidas de seguridad y no en condiciones peligrosas.

En el Centro de Unión de Empleados de Comercio de Gualeguay en la provincia de Entre Ríos, se reunieron este martes (11/2) a la noche los banderilleros que trabajan en los autódromos de la provincia para analizar medidas de fuerza tras la muerte de su compañero Patricio González el domingo (9/2) en la carrera de TC Mouras, en Concepción del Uruguay.

Durante el encuentro, se mantuvo contacto con grupos de banderilleros de otras provincias y con pilotos y jefes de equipo.

Incluso trascendió que se recibió una invitación del campeón y leyenda del automovilismo, Juan María Traverso, para organizar un encuentro nacional en la ciudad bonaerense de Arrecifes, con toda las personas que arriesgan la vida dentro un circuito, ya sea dentro de un vehículo o fuera de él.

En la reunión de Gualeguay se decidió reclamar las medidas de seguridad mínimas «para evitar estos siniestros que cada vez suceden con más asiduidad sigan enlutando lo que debería ser una fiesta deportiva».

Entre las exigencias están las de arar la tierra en las zonas de curvas para que los autos que se despisten sean frenados «y no como es ahora donde el pasto se convierte en una pista de patinaje sobre hielo y las gomas lisas de los autos se convierten en patines», explicó uno de los banderilleros.

Otra de las medidas son instalar los llamados muñecos de goma (cubiertas de autos apiladas y atadas entre si).

También hubo críticas a los responsables de los circuitos por no tener los mismos en condiciones de seguridad para los banderilleros, el personal de auxilio y para el público.

Y fuertes críticas a los comisarios deportivos por habilitar las competencias en condiciones peligrosas y por exigir a los banderilleros prácticas riesgosas como dar la espalda al sentido en que vienen los vehículos.

«Primero fue Carlos Ortega el 19 de mayo del 2019 en el Autodromo de Buenos Aires, despues el 23 de junio del mismo año en Toay, el Piti Corvalán lo mataba un auto que se despito y hoy nuestro querido Pato Gonzalez, igual. Un auto que se despista y nos mata un amigo».

«Pero la fiesta sigue y a los banderilleros no le importa nadie, nadie, nadie, nadie, nadie», afirma Martín Otero Curutchet, veterano banderillero en los circuitos entrerrianos y miembro Gualeguay Pistas, uno de los grupos de banderilleros más antiguo, muy respetado en el automovilismo del Litoral y de gran prestigio en el país. (Urgente 24)