Especialistas señalan que el impacto de las lluvias puede prolongarse más allá del pico del fenómeno climático. La acumulación de agua en las cuencas eleva el riesgo de inundaciones para comienzos de 2027, mientras varias localidades entrerrianas ya registran niveles altos.
Los efectos de El Niño podrían agravar las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay entre enero y abril de 2027, según advirtió el director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Pedro Di Nezio. El especialista señaló que los mayores impactos hidrológicos pueden aparecer después del momento de máxima intensidad del fenómeno.
“Durante el verano, en enero y febrero, pero los efectos más fuertes de los Niños intensos anteriores se registraron en marzo y abril”, explicó. La advertencia describe un período de mayor riesgo y no una fecha confirmada para el máximo nivel de ambos cursos.
El escenario encuentra al Litoral con crecidas en marcha, especialmente sobre el Uruguay. En Entre Ríos ya hubo evacuaciones preventivas en Concordia, mientras Colón y Concepción del Uruguay mantenían sus sistemas de seguimiento ante el ascenso del agua.
Por qué las consecuencias pueden extenderse hasta el otoño
El Niño se produce por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Ese cambio modifica la circulación atmosférica y puede favorecer lluvias superiores a las habituales en distintas regiones, entre ellas el Litoral argentino.
La Organización Meteorológica Mundial prevé que el episodio continúe hasta febrero de 2027 y advierte que podría ubicarse entre los más intensos desde 1950. Esa duración no implica que las consecuencias sobre los ríos terminen al mismo tiempo.

Di Nezio vinculó el riesgo de los meses posteriores con la acumulación de humedad, que dificulta el escurrimiento y la evaporación. Si las lluvias persisten sobre cuencas ya cargadas, el agua puede sostener niveles elevados durante más tiempo.
La situación en las ciudades entrerrianas
En Concordia, el registro informado para el domingo 11 de octubre fue de 11,56 metros. Las proyecciones citadas anticipaban que podría superar los 13 metros durante los días siguientes, por encima de la cota de evacuación de 12,50 metros; entre 12 y 15 familias habían sido trasladadas preventivamente.
En Colón, la medición era de 7,46 metros, próxima al umbral de evacuación de 7,90. Concepción del Uruguay registraba 5,42 metros, con una referencia de evacuación de 6,30; según la información difundida, ninguna de esas dos ciudades tenía evacuados.

El Paraná presentaba una situación diferente: permanecía por debajo de los niveles de alerta, aunque con tendencia ascendente. Frente a Corrientes, la altura informada al cierre del domingo era de 4,98 metros, por lo que ese dato no debe trasladarse a las escalas de los puertos entrerrianos.
Las lluvias aguas arriba y la preparación ante las crecidas
La investigadora del CONICET Matilde Rusticucci explicó que las precipitaciones en las cuencas superiores aumentan los caudales que luego avanzan hacia el Litoral. A ese aporte pueden sumarse las lluvias locales, con un efecto mayor sobre sectores ribereños que ya tienen dificultades para drenar.
El pronóstico trimestral del SMN contempla una mayor probabilidad de lluvias superiores a las normales en el Litoral durante octubre, noviembre y diciembre. Ese panorama asociado con El Niño requiere actualizaciones periódicas: una previsión estacional no determina cuánto lloverá en cada ciudad ni qué altura alcanzará un río.
Ante este escenario, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, con participación de provincias y municipios. Las acciones anunciadas incluyen el fortalecimiento de las alertas meteorológicas e hidrológicas y la preparación de equipos de rescate. Elonce














