La confitería y restaurante La Ris cerró sus puertas en la tradicional esquina de Galarza y Urquiza, un lugar emblemático de Concepción del Uruguay que durante generaciones estuvo vinculado a la actividad gastronómica y formó parte de la vida cotidiana de numerosos vecinos.
Su cierre representa el final de una etapa para un comercio que atravesó distintas épocas, propietarios y denominaciones, manteniendo su presencia en un punto destacado del centro de la ciudad, frente al Colegio del Uruguay y a pocos metros de la plaza Ramírez.
Más allá de la actividad comercial, el establecimiento fue durante años un espacio de encuentro para compartir un café, almorzar, reunirse con amigos o hacer una pausa en medio de la rutina. Por eso, la noticia también remite a los recuerdos y las experiencias de quienes frecuentaron el lugar a lo largo del tiempo.
Una esquina ligada a la gastronomía desde el siglo XIX
La historia gastronómica de esta esquina se remonta al siglo XIX. Según reconstrucciones históricas publicadas sobre el lugar, en 1878 ya funcionaba allí el Bar Jorge, vinculado a la familia del inmigrante griego Juan Jorge.
Con el transcurso de los años, el establecimiento adoptó diferentes nombres, entre ellos El Nacional Bar, la confitería Tupinambá y la Confitería Ramírez, acompañando los cambios de la ciudad y de sus costumbres.
En enero de 1949, el local sufrió un incendio que destruyó sus instalaciones y mobiliario. Sin embargo, después de su reconstrucción, la actividad gastronómica volvió a desarrollarse en el lugar.
En 1968, Abel Rodríguez y Albino Spada asumieron la explotación comercial y dieron origen a la Confitería RyS, denominación formada con las iniciales de sus apellidos. Posteriormente, el negocio atravesó nuevas etapas hasta consolidarse bajo el nombre de Confitería y Bar La Ris.
En 2010, los hermanos Vence adquirieron el fondo de comercio, realizaron refacciones y sumaron el servicio de restaurante, dando continuidad a una tradición gastronómica que acumulaba décadas de historia. Estos antecedentes fueron recopilados en una publicación de La Prensa Federal de febrero de 2024.
El final de una etapa para un lugar tradicional
A lo largo de los años, La Ris se incorporó a las costumbres de distintas generaciones de uruguayenses. Sus mesas fueron escenario de encuentros cotidianos y reuniones que quedaron en la memoria de quienes pasaron por el establecimiento.
El cierre se suma a los cambios que experimenta el comercio local y vuelve a poner en consideración el lugar que ocupan los negocios tradicionales en la identidad de una comunidad.
Aunque el edificio permanece en una de las esquinas más reconocidas de Concepción del Uruguay, el cese de la actividad marca el final de una historia comercial que, con distintos nombres y protagonistas, se extendió durante más de un siglo.
Crédito: La calle














