De acuerdo a lo que pudo establecer la investigación, la organización tendría como principal actividad el ingreso de cigarrillos provenientes de Paraguay. Según la pesquisa, la mercadería ingresaba por vía terrestre, era concentrada en Concordia y posteriormente trasladada en embarcaciones hacia Uruguay.
Siempre de acuerdo a la investigación, el presunto cabecilla de la organización en Concordia sería quien coordinaba la operatoria y, una vez concretada la venta de los cigarrillos en Uruguay, recibiría dólares que posteriormente eran trasladados nuevamente hacia Concordia.
Los procedimientos fueron concretados por el personal de la División Unidad Operativa Federal Concordia de la Policía Federal Argentina, luego de una investigación que permitió establecer el presunto funcionamiento de la organización y el rol que tendría cada uno de sus integrantes.
La investigación incluyó el análisis de dispositivos tecnológicos, intervenciones telefónicas y otras medidas que permitieron reunir información sobre la actividad que desarrollaba la organización.
Los federales llevaron adelante las tareas bajo la coordinación de la Fiscalía Federal de Concordia, a cargo del Dr. Francisco Bernhardt y su secretaria, Dra. Cintia Cibulskas. Mientras que los allanamientos fueron ordenados por la jueza federal Analía Ramponi, con intervención del secretario Penal, Dr. Iñaki Bosch.
Como resultado de los procedimientos, la Policía Federal secuestró vehículos de alta gama, varias embarcaciones que estarían preparadas para realizar actividades de contrabando, motores de lancha, documentación y dinero en efectivo en pesos argentinos, dólares estadounidenses y pesos uruguayos.
Además, se incautó una carabina calibre .22, municiones y diversos teléfonos celulares, elementos que quedaron vinculados a las actuaciones judiciales.
En el marco del operativo también se concretó la detención de seis integrantes de la organización. Posteriormente, las seis personas recuperaron su libertad, aunque quedaron supeditadas a la investigación judicial.





