El subdirector del Servicio Penitenciario de Entre Ríos, Santiago García, brindó un detallado panorama del lugar de detención del ex gobernador Sergio Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exfuncionario Pedro Báez, en la cárcel de Paraná, mientras esperan el traslado hacia la Unidad de Gualeguaychú.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), García explicó que el pedido para el traslado de Urribarri, Báez y Aguilera a la cárcel de Gualeguaychú “es algo que nosotros ya habíamos pedido en la primera detención, porque en Gualeguaychú tenemos un pabellón que consideramos y evaluamos el más indicado para tener a esta gente. Es por eso que, ni bien tomamos conocimiento, cursamos la nota, pero el tribunal se excusó y dijo que tendría que resolver el tribunal que correspondiera a la elevación del legajo”.
En cuanto al pabellón donde quedaron alojados, especificó: “Este sector se construyó pensando en los internos que nosotros decimos que no pueden convivir ni con ellos mismos, que tienen mucho problema con la población penal, que son presos complejos. Es una celda dividida al medio, que tiene baño, ducha y la cama, y un patio con paredes y rejas, que lo único que se ve es el cielo. En razón de los propios pedidos de ellos, de que sentían que no era seguro el lugar que habíamos destinado en primera instancia para su alojamiento, se los trasladó a ese lugar, donde sí podemos garantizar la seguridad, porque no tiene acceso ningún interno de la unidad penal”.

Acotó que el lugar “está a 10 metros, cruzando la calle” del pabellón de los presos comunes y ahondó que “esas celdas ya son de por sí seguras; esas celdas están cerradas con una única puerta de ingreso al sector donde está la celda, con video vigilancia y un puesto que está ahí, pero es normal”. Como ejemplo, mencionó que “ahí lo tuvimos alojado a (el doble femicida Pablo) Laurta, que no podía convivir con la población penal, y algunos otros de esas características”.
Especificó que el lugar tiene “celdas unicelulares, individuales. Lo que no quita que, si se lo autorizó, durante el día estén los tres en el patio juntos, porque no están ni castigados, ni sancionados, ni nada. La cuestión es que ellos temen por su seguridad. Son celdas que deben ser de 2×2, con una pared que divide y de un lado está el baño, la ducha y el lavatorio, y del otro lado está la cama. Y el patio debe ser de 2.50×2”. Agregó que para bañarse “el sector tiene termotanque con agua caliente, y el patio permanece cerrado. La puerta que se abre es la de la celda hacia el patio, que es un patio interno, y queda abierta desde que se abre a las 7 de la mañana hasta la hora del cierre a las 20”.
Consultado por las visitas que recibieron, García confirmó que “fueron los letrados a verlos únicamente”, pero aclaró que “no tienen restricción de visitas”. “Desde la pandemia, y por la gran cantidad de alojados que hay hoy en la Unidad Penal 1, sólo ingresan familiares directos, esposa e hijos. No entran amigos, no entran primos lejanos.
Aclaró que en la cárcel de Gualeguaychú es el mismo régimen de visitas con visitas de familiares directos solamente. “Acá en Paraná tenemos alrededor de 25 pabellones y toda la semana hay visitas porque tenemos que ir adecuando para cada pabellón qué día y qué horario pueden ingresar. Hay dos horas por pabellón y vamos dando los espacios que tenemos”.
Además, dijo que a Baéz, Urribarri y Aguilera “cuando ingresaron los vieron los médicos y después les hacen los controles normales como a cualquiera otro interno que lo solicite”.
Respecto de las condiciones de detención en Gualeguaychú, contó que “en la pandemia se instaló un hospital modular que nunca se usó, y uno de los objetivos cuando (Alejandro) Mioti armó el equipo de trabajo fue que se pongan a trabajar los espacios ociosos que había. Por eso trabajamos en ese hospital que brinda muchas cuestiones de seguridad porque es un complejo nuevo y habitable y lo transformamos para alojar internos mayores de 60 años que tienen algún problema de salud y otras cuestiones y que conviene tenerlos separados de la población joven. Es así que en ese sector conviven 14 alojados y tenemos todavía cuatro o cinco celdas más disponibles”. En este caso “el patio es un lugar verde detrás del hospital modular, es otro ámbito, más amplio. Eso era un hospital que fue rediseñado por nosotros para poder alojar a esta gente con las condiciones que deberían tener”.
Para demostrar las diferencias con Paraná, describió que “la cárcel de Paraná es de principios de 1900 y acá estamos hablando de un hospital modular que se instaló en el año 2020; obviamente que tiene materiales modernos y una condición mucho mejor que la que tenemos en la UP1. Aparte que la UP1 fue pensada para 80 alojados y hoy alberga a 1.066, con todas las transformaciones que ha sufrido esa cárcel”.
En cuanto a la condición de diabetes que sufre Pedro Báez, apuntó que “le llevan comida, como a todos los internos. Hay muchas quejas, y siempre hemos tenido, por la demora que tenemos para recibir las pertenencias, pero dentro de eso se les lleva comida. Báez es insulino dependiente, tiene una comida especial por el tema de que es celíaco, pero también se le prepara la dieta. O sea, nosotros preparamos la comida y la ofrecemos, se le da la comida normal que preparamos para todos los alojados de la Unidad”.
Por otra parte, confirmó que “todos los pabellones y todas las celdas tienen permiso para tener un televisor común, que lo traen los familiares. Y todos los pabellones tienen cable video”. “Se les otorgó comunicación telefónica, obviamente, como tienen todos los pabellones, pero en ese sector va un responsable que lleva un teléfono analógico, no de esos teléfonos que tienen conexión para navegar en redes, y se comunican con los familiares el tiempo que se prevé para todos. Cuando termina la comunicación, se les retira el teléfono”.
Consultado por la posibilidad de alojarlos en Concordia, el subjefe penitenciario afirmó que “está sobrepasada también. La Unidad Penal 3 de Concordia tiene 60 internos sobre la capacidad prevista”.
“El interno tiene opción de prender y apagar la única luz que tiene adentro de la celda, pero no tienen calefacción, solamente tienen cobijas. No permitimos colocar aire acondicionado, pero seguramente van a pedir llevar algún ventilador o alguna estufa, que les proveen los familiares”.
Por último, sobre el proceso para que se efectivice el traslado a Gualeguaychú, el funcionario explicó: “Nosotros pedimos a la Cámara de Enjuiciamiento, ellos se excusaron porque ya estaba dependiendo de Ejecución, pero obviamente el legajo va a tardar unos días en llegar al Juzgado de Ejecución. Allí la ejecución va a hacer todo el trabajo de rigor, que son las entrevistas de conocimiento y demás, y después le solicitaremos al Juzgado de Ejecución el traslado a la Unidad Penal N°9”.










