El vicepresidente 2° de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Claudio Lambert, describió el momento que atraviesa el sector industrial de la provincia como uno de «gran incertidumbre», con situaciones muy diversas según la rama de actividad. «Entre Ríos tiene industrias de distintas ramas a lo largo y a lo ancho de la provincia, y algunas que están un poco mejor, otras que están un poco peor y algunas están mal, pero ninguna escapa al momento que se vive de gran incertidumbre», planteó.
Consultado sobre qué sectores atraviesan mejor o peor la coyuntura, Lambert trazó una distinción clara: todo lo que está atado al consumo masivo es lo que aparece «más resentido», mientras que los servicios vinculados a la minería o el petróleo se muestran «un poquito más en auge». Aclaró, de todos modos, que incluso dentro de un mismo rubro industrial conviven empresas con muy distinta performance.
En diálogo con Un martillo para darle forma (Radio Plaza), Lambert se refirió también a la apertura de importaciones, un tema que definió con matices. Se manifestó a favor del intercambio comercial —»no podemos pretender vender afuera y que nadie nos pueda vender, es como aislarnos nosotros mismos»—, pero remarcó que desde la industria reclaman reglas claras y una «cancha nivelada» en materia impositiva y de acceso al crédito, particularmente frente al ingreso de productos con precios subsidiados desde otros países. «Estamos matando a alguna industria que cuesta muchísimos años hacerla y destruirla un ratito», advirtió.
Sobre la capacidad de competencia de la industria local, Lambert sostuvo que la producción entrerriana «está en su gran mayoría muy bien, con estándares de muy alta calidad», pero que resulta muy difícil competir cuando las reglas cambian de un día para el otro frente a economías que vienen «traccionando durante muchísimos años» con mayor acceso al crédito y mayor experiencia en comercio internacional, mientras el mercado argentino permaneció históricamente más cerrado y reducido en volumen. A eso se suma, remarcó, la carga impositiva que enfrenta la industria local a la hora de competir puertas afuera.
Consultado por estadísticas de cierres de empresas —en referencia puntual al caso de fábricas de neumáticos afectadas por la competencia importada—, Lambert fue categórico: «En Entre Ríos no se está dando el cierre masivo de empresas». Reconoció que «siempre hay alguna empresa que cierra, alguna nueva que abre», pero remarcó que lo que sí se verifica es un crecimiento «muy lento y despacio», en un contexto de incertidumbre que dificulta la planificación de nuevas inversiones. En ese sentido, apuntó que buena parte de la inversión industrial de la provincia no proviene de capitales externos, sino de empresarios locales que deciden seguir apostando al sector.
Sobre el impacto de la reforma laboral discutida a nivel nacional, Lambert aclaró que se trata de su «opinión personal»: consideró que la reforma era «una cuestión necesaria pero no suficiente» para dinamizar la inversión y la generación de empleo. Explicó que, contrariamente a cómo se instaló el debate público, la reforma no apunta a facilitar despidos, sino a evitar que juicios laborales con indemnizaciones desproporcionadas terminen arrastrando al quiebre a empresas enteras y, con ellas, a otros puestos de trabajo. «Nadie contrata gente para despedirla», remarcó, y mencionó como ejemplo un programa desarrollado en Concepción del Uruguay junto a UIER Joven para mostrar la necesidad de trabajadores calificados que hoy tiene el sector.
Consultado sobre qué políticas sí resultarían suficientes para dinamizar la inversión, fue directo: «La falta de mercado» es el problema central, y planteó que se resuelve «con plata», es decir, con mayor acceso al crédito. A su criterio, Argentina tiene un nivel de otorgamiento crediticio muy bajo, y remarcó la necesidad de una mayor apertura comercial hacia el mundo y de reducir la carga impositiva a lo largo de toda la cadena productiva, desde la materia prima hasta el producto terminado. Según su cálculo, al sumar los impuestos municipales, provinciales y nacionales que gravan esa cadena, «la mitad del producto estamos exportando impuestos», una situación que —sostuvo— no se replica en otros países y que termina impactando de manera directa en el precio final.
La 22° Jornada de la Industria, el próximo 17 de septiembre
Lambert adelantó además los detalles de la Jornada de la Industria que organiza la UIER, un encuentro que definió como un evento «instalado en el ámbito industrial con una jerarquía ya a nivel nacional». Remarcó que Entre Ríos tuvo la particularidad de celebrar el Día de la Industria en conjunto con la Unión Industrial Argentina (UIA), algo que —según señaló— no se dio en otros distritos del país, lo que le otorga a la jornada entrerriana una relevancia especial dentro del calendario del sector.
La 22° edición del encuentro se realizará el jueves 17 de septiembre, desde las 9 horas, en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná.
















