Es entendible que muchos vecinos de humildes condiciones necesiten trabajar con sus carros tirados por caballos, pero de esto a la esclavitud del equino, hay una gran diferencia.

Este lunes, algunos conductores que transitaba en la zona del acceso J. J. Bruno, observaron a la altura de calle 33 del Oeste, como al menos dos personas, cargaban irresponsablemente un carro tirado por un equino (Fotos).

En las mismas se observa la carga de autopartes de gran volumen, que sin dudas representa un gran esfuerzo físico para el animal, situación que no les perecería interesar a sus dueños.

Estas situaciones deberían ser controladas y sancionadas, ya que encuadran en el maltrato a los animales, llegando generarle severos trastornos físicos y hasta inclusive la muerte, sobre todo teniendo en cuenta la mala alimentación que muchas veces padecen.

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