La mujer aseguró a Elonce TV que el agresor es su suegro. Escalofriante relato de los violentos episodios que vive hace años, tras uno de los cuales perdió un bebé. Apuntó a jueces y fiscales: «Están esperando otra muerte»

«Vivimos una situación imposible desde hace cuatro años y ya no sabemos qué hacer porque radicamos las denuncias, hicimos todo lo que nos pidieron, y no tenemos respuestas ni de jueces ni fiscales», aseguró Luciana Beatriz Villalba a Elonce TV.

La mujer, madre de cuatro hijas, entre éstas una beba de siete meses, vive en una vivienda ubicada sobre cortada 1094 Antonio Berni del Barrio Cáritas de Paraná.

«Por las balaceras es imposible vivir acá, los vecinos estamos cansados y necesitamos una respuesta», suplicó.

La joven madre relató a Elonce TV el calvario en el que vive desde hace cuatro años por los violentos episodios como consecuencia de «la familia Godoy», sus suegros y cuñados.

De acuerdo a lo que rememoró, su marido «salía a defenderlos, a tirar por ellos» pero ante el inusitado contexto de violencia familiar, decidió separarse. Tiempo después, con la promesa de su esposo, de cambiar y revertir esas actitudes, regresó junto a su marido. Fue allí cuando comenzó su calvario.

(Sus suegros) «vinieron a pedirle al hijo si podía ir a hacerle problemas a la gente con la que ellos tenían problemas. Él les dijo que no y a partir de ahí se enojaron», rememoró Luciana.

«Camino a casa de una amiga, mi suegra salió a querer apuñalarme, a gritarme miles de cosas, `puta´, y con una cuchilla a querer pegarme y a decirme que yo les saqué el hijo», recordó la joven en relación a uno de los tantos episodios de violencia.

«Busco lo mejor para mi familia, porque él logró cambiar y salió», destacó la mujer, al tiempo que apuntó: «No nos dejan vivir».

Sobre la pared de la casa de advierten los orificios de los impactos de bala.-

Según detalló, sus suegros y cuñados, viven a media cuadra de su domicilio. «Mis hijas no pueden ir ni al quiosco porque ellos les pegan», lamentó.

«Es imposible que las nenas duerman y estén bien porque tiran piedras al fondo de casa. Es impresionante, además de los tiros», subrayó.

De acuerdo a lo que Luciana contó a nuestro medio, «los Godoy» desarmaron una camioneta a los tiros. Las antenas de DirecTV de la cuadra están todas agujeradas, al igual que los techos de chapa.

«Tirotearon un auto cuando la mujer bajaba y las balas pegaron en los cabezales, porque si no hubiese habido una muerte», alertó.

La última balacera se registró este fin de semana, y tras la última, «levantaron 30 casquillos de bala en la esquina».

 

Perdió un bebé por una golpiza

Luciana rememoró a Elonce TV que hace dos años atrás, un 7 de abril, su suegro la sometió a una tremenda golpiza tras la cual perdió un bebé. «Me pegó una patada en el abdomen, en la espalda, me sentó de cola en el piso, y yo estaba embarazada de nueve semanas», recordó.

«Se me deprendió la placenta por el golpe y al bebé me lo retuvieron porque empecé con dolores. Cada vez que el bebé crecía, la placenta se iba rajando más pero me ponían inyectables para retenerlo», explicó.

«El 11 de mayo fue a un control al Domagk y ahí me dijeron que no escuchaban el corazón al bebé, pero pensaron que podía ser por otra cosa. Yo estaba de 16 semanas», fueron sus palabras.

La mujer aseguró que fue hasta el hospital San Roque, donde tras una ecografía, un médico le dijo que el corazón del bebé se había detenido. La querían dejar internada pero ella no reaccionaba. «Toda madre sabe del dolor de perder un hijo», aseguró.

«A las 4 de la madrugada me sacaron el bebé, un varoncito que tanto anhelaba y a las dos horas largué la placenta. Estuve mal durante varios meses, tenía crisis y me daban ganas de salir corriendo porque pensaba que estaba internado en Neo porque nació prematuro, y no caía que me lo habían sacado muerto», recordó.

«Vivo con ese espanto, todos los días de mi vida, y más con esto que pasando», mencionó en relación a las continuas balaceras registradas en barrio Cáritas.

«Hasta acá llegué, acá me mataron»

Más adelante, Luciana dio cuenta de otra paliza a la que fue sometida por su suegro. Según su dramático relato, el hombre la sometió a patadas y puntazos pero logró evadirse, al pensar en la seguridad de sus hijas.

«Tuve a mi hija el 28 de diciembre y el 30, desgraciadamente, sufrí un paro del que pude salir gracias a Dios. Al mes, el 8 de febrero, en el quiosco, me encontré con una de mis cuñadas y ella me empujó. Yo estaba débil, anémica, fajada por la cesárea, y mal por el paro», relató Luciana al recordar otro de los episodios de violencia.

«Cuando caí, vino mi suegro y lo único que vi fue la patada en la cara -perdí la vista del ojo-, me pateó en la frente, me pisó las manos, me tomó del pelo y me siguió pegando», rememoró.

«Mi suegro tenía una cuchilla, me quiso cortar. Tengo las dos marcas en la panza», recalcó Luciana. De acuerdo a su relato, su suegra «Estela Albar también vino con una cuchilla».

«Me corrieron hasta mi casa, mientras me arrojaban piedras. Una me golpeó en la cola, donde tengo el hematoma», indicó.

«Cuando me pegó en el quiosco me gritaba que me quería arrancar los ojos, me llevó hasta la calle de los pelos y justo salía su hijo, Leandro Godoy, y le pedía que me pase por encima con la camioneta», agregó.

«No sé de dónde saque fuerzas, pero cuando vi que él me apuntaba porque me quería cortar el cuello, tiré un manotazo y la cuchilla cayó.. ahí alcance a correr», sumó en su relato.

Luciana tiene una carpeta con al menos 12 exposiciones policiales por violencia.-

«Ese día mientras estaba en el piso, y él me pateaba tanto, no tenía fuerzas, se me daba vuelta todo y pensaba `hasta acá llegué, acá me mataron´ pero algo me decía `levántate Luciana porque están tus hijas, salí y zafa de esta´. Me levante como pude y corrí», remarcó la mujer.

En la oportunidad, mencionó que «(los Godoy) siempre vendieron drogas, roban y prenden fuego las casas»; agregó que «el marido de Natalia Godoy» fue el responsable del robo a una garrafería.

«Nos van a llorar a nosotros»

La mujer de barrio Cáritas comentó que desde el domingo cuentan con custodia policial, pero en la oportunidad, advirtió que ayer fueron amenazados con tirotear y quemar la casa en la que viven. «Los vecinos los señalaron por sus nombres, ante la policía, porque los vieron tirar», remarcó.

«Dentro de poco, nos van a estar llorando a nosotros», advirtió Luciana.

«Le pregunto a la jueza y la fiscal, a todo el Tribunal, ellos le van a dar una respuesta a mis hijas, ellos les van a responder», se preguntó. «Cuando haya otro femicidio, qué les van a responder a mis hijas porque mis padres van a ir a reclamar», interregó.

«Están esperando otra muerte, otro femicidio.. qué están esperando, que maten una de mis hijas, a eso hay que llegar para que actúen», apuntó.

«Qué respuestas les van a dar mis hijas y a mis padres cuando salga en los medios que mataron a una personita, a una criatura en barrio Cáritas.. la Justicia qué hizo cuando nos cansamos de reclamar. Están esperando otra muerte», sentenció. (El Once)

El Once