El Lobo cometió errores y perdió 3 a 2 de local ante Defensores de Belgrano de Villa Ramallo. Ahora está obligado a ganar en la revancha para clasificar.

Gimnasia lo perdía 3 a 0 y parecía que la serie estaba liquidada para de los Villa Ramallo; pero descontó y casi lo empata a puro empuje. Ahora debe ganar como visitante para seguir en carrera.

Los aplausos que bajaron de todos los sectores del estadio Núñez en el final del partido fueron la clara muestra de que, a pesar de una derrota dolorosa Gimnasia dejó todo lo que tenía y más en una tarde que era muy desfavorable.

Con tres goles Defensores de Belgrano de Villa Ramallo lo goleaba y prácticamente sepultaba las aspiraciones del equipo local, pero el Lobo no se rindió y con lo que tenía al alcance decoró el tanteador solamente un gol abajo.

El resultado es uno solo, claro; y marca que el Granate ganó 3 a 2 y se llevó los primeros 90 minutos de una serie que dura 180. Pero ayer quedó la sensación de que el partido anímico fue de Gimnasia por la levantada que deja una puerta abierta para el partido revancha.

De antemano el equipo de Acosta perdió varios soldados para la cita como Nico Torres, Leo López y a último monento Ricardo Bernay que finalmente no pudo ser de la partida. Gimnasia presentó una defensa con los “pibes” del club: Rafael Ríos, Jona Benítez, Emilio Lazza y Agustín Griego.

En el comienzo el Lobo llegó con algo de peligro con remates de Vercellino por arriba y otro de Umpiérrez a las manos de Olivera. Del otro lado se lo había perdido de manera increíble Leonardo Mignaco en un tiro de esquina.

Dentro de la paridad del primer tiempo,fueron pequeños errores que el visitante aprovechó al máximo para ponerse en ventaja. Primero a los 15´Lazza fue impreciso en una salida del fondo con Ríos en ataque y Coronel se escapó con todo el campo a su favor, encaró para el área y la puso con derecha contra un palo de Crusat.

A los 40 minutos en la segunda que llegó Defensores pasó otra vez por caja a cobrar. Esta vez el que falló fue Jona Benítez y Franco Olego, el goleador de la categoría no perdonó con una definición de zurda frente a Crusat. Dos goles abajo estaba el Lobo y todo se hacía cuesta arriba, aunque casi descuenta en el final con un cabezazo de Cartechini en contra que sacó sobre lla línea Braian Olivera.

 

Del abismo a la remontada

En el amanecer del complemento con otro error grosero lllegó el tercero de la visita. Vecercellino se la regaló a Olego que se fue directo al gol. No había tres tantos de diferencia pero los errores propios lo mataban al equipo de Acosta.

Parecía el golpe de nocaut para Gimnasia, que era puro desorden y nerviosismo. Sin embargo en un bochazo al área se encontró con el gol de Romero Giraud contra su propia valla y nació la esperanza.

Entraron Domenez y Kevin Retamar y el Lobo se volcó en ataque como pudo, a puro orgullo arrinconó al visitante.

Defensores no lo liquidaba porque Crusat le tapó el cuarto a Olego y el ingresado Fernández dilapidó otra clarísima.

Olivera estuvo seguro en dos remates de Vercellino desde afuera del área y Retamar avisó con un zurdazo que se fue cerquita.

Con lo último que tenía física y futbolísticamente llenó de centros el área; aunque en una trepada por derecha Retamar se tomó un segundo más, encaró y desde el borde del área sacó un zurdazo inatajable para Olivera.

En una tarde que estaba más que complicada, Gimnasia cayó pero quedó claro que sigue vivo e irá a Ramallo con la ilusión de meterse en la siguiente fase. Por supuesto, algo para nada sencillo.

La calle